Dojo Kannagara No Michi

Bienvenidos al sitio oficial del Dojo Kannagara No Michi perteneciente a la Asociación Nacional de Aikido Aiki-Zen. En este sitio encontrarás información acerca de nuestro Dojo y su Dojo Central, como también, algunas actividades y artículos que sean del interés de practicantes de artes marciales de todos los estilos.
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martes, 12 de mayo de 2009

El Arte Marcial en la modernidad


En estos tiempos en los que prima obtener resultados en el menor tiempo posible y de la manera más sencilla, el viejo lema de "La práctica hace al Maestro" suele ahuyentar a muchos principiantes.
Hoy la gran mayoría de las personas que pisa un Dojo por primera vez se frustra mucho más rápidamente que aquellos ingresantes de un par de años atrás. La causa de esto la encontramos en el ritmo acelerado en el que se vive hoy en día.
Pero es aquí en donde el "verdadero Maestro del DO" debe hacer un alto y pensar si es conveniente acelerar sus enseñanzas, si resultaran beneficiados sus alumnos recibiendo mucho más de los que están capacitados, si es necesario enseñarles técnicas o movimientos espectaculares con la finalidad de retener y captar a los alumnos, si precisa demostrar su superioridad, etc.
Las Artes Marciales no pueden ni deben ser enseñadas a la ligera. Nótese que estoy hablando de Artes Marciales no de sistemas de combate o de defensa personal. Menciono Artes Marciales (y las coloco con mayúscula) por el respeto que se merecen. Aprender a pelear, a lanzar golpes, a bloquear, derribar o ejecutar cualquier movimiento de lucha es relativamente fácil y sencillo de hacerlo; pero transmitir valores y enseñar al alumno a ser un hombre de bien sin necesidad de recurrir a la rápida solución de resolver o enfrentar problemas con los puños eso no puede transmitirse en unas cuantas clases ni en cursillos de unos cuantos meses.
La persona que este frente a una clase de Artes Marciales sin importar el estilo que se trate debe saber y ser conciente que está transmitiendo una larga tradición de conocimientos y sabiduría y que es responsable de cómo llegue la misma a ser comprendida por cada alumno; siendo su principal deber: la formación integral del practicante no el volverlo un mero y simple luchador.
De modo que mi consejo para todos los profesores de Artes Marciales es que transmitan la verdadera esencia y no tan sólo lo superficial del Arte o Estilo que practiquen, respeten los tiempos de práctica y las individualidades de cada alumno que forma su grupo, observen a diario como responden al entrenamiento y observen como llevan la filosofía del Arte fuera del Dojo; corrijan no solo la técnica sino también las malas actitudes; nadie mejor que Uds. para ver y saber que tipo de camino están enseñando. Es importante que el alumno sepa que practica porque el maestro, sensei o profesor lo considera digno de recibir esta enseñanza y no porque se lo merece con el simple hecho de pagar una cuota.
En fin, camaradas y colegas, no caigan ni cedan en la moda ni en la exigencia de dar todo ni de revelar todo de manera rápida, pues estamos hablando de técnicas de lucha que en las manos de una persona que no ha madurado interiormente pueden transformarse en un arma cambiando el concepto original del Arte: "proteger la vida" en preparar a un inexperto para lastimar e incluso llegar a matar a alguien por falta de autocontrol.
Autocontrol que no puede ser enseñado ni desarrollado rápidamente.
Es un simple aporte para todos aquellos que enseñamos Artes Marciales, espero que les haya gustado.
Un cordial saludo para todos.
Gentileza: Profesor Fernando Cartofiel, miembro Fundación Aikido Argentina.
Fuente:RedMarcial

jueves, 7 de mayo de 2009

Hara, centro vital del hombre


La labor de la Asociación Cultural de Budo Tradicional Japonés tiene como uno de sus referentes de trabajo, el legado científico de Karlfried Graf Dürckheim, a partir de su obra "Hara, Centro Vital del Hombre".
Karlfried Graf Dürckheim nace el 24 de octubre de 1896 en Munich, Alemania. Entre 1918-23 estudia filosofía y psicología en Munich y Kiel, doctorándose en Filosofía. Del año 1925 al 1932 asiste al Instituto de Psicología de la Universidad de Leipzig, en donde se doctora en Psicología.
En 1937 se traslada a Japón, en donde permanece hasta 1947.
A partir de 1948 trabaja como psicoterapeuta , con un círculo de colaboradores, en Todtmoos-Rütte, Alemania, donde funda el Centro Rütte y la Escuela de Terapia Iniciática. Los últimos años de su vida fue Catedrático de Psicología y Filosofía en la Universidad de Kiel. Fallece el año de 1990.
¿Cuál es la relación entre la práctica del Aikido - o del Kendo, Iaido, Jodo, Hojo- y la obra de K. G. Dürckheim...?
Para que el lector de esta página web pueda formarse una primera idea acerca de la pertinencia del legado de K. G Dürckheim, a continuación transcribimos el Prefacio que para su obra "Hara, Centro Vital del Hombre", escribió uno de sus estudiantes, Jacque Castermane.
"Me es muy grato invitarles a leer las páginas que siguen. Son obra de un Maestro. No me atrevo a escribir de un Maestro Espiritual, por temor a que se pueda comprender mal. Un Maestro, hoy, se interesa por el hombre total, es decir, por el hombre, por la mujer, en su realidad corporal, en su realidad psíquica, en su realidad espiritual.
Si bien la palabra "HARA" es de lengua diferente, lo que este vocablo esconde y revela no es privativo del mundo japonés. HARA es el nexo entre lo físico y lo meta-físico, entre lo psíquico y lo meta-psíquico, y HARA es el lugar donde la Vida universal deviene vida existencial en cada hombre.
¿Qué quiere decir esto para ustedes y para mí en nuestra vida diaria? Yo lo comprendí cuando me encontré con Karlfried Graf Dürckheim.
Fue en 1966 en Bruselas, en la celebración de un coloquio que tenía como tema "Lo esencial en lo cotidiano". Yo no conocía a ninguno de los cuatro conferenciantes. Todos hablaban con seriedad del tema para el que habían sido invitados. Pero muy pronto, uno de ellos atrajo mas especialmente mi atención. ¿En que se diferenciaba este hombre de los demás? De repente lo comprendo, o más bien, veo la diferencia: este hombre ES aquello que dice. Sí, por su forma de "estar" emana la confianza que evoca. Si pronuncia la palabra serenidad, allí donde él "está" se ve a alguien sereno. ¡Este hombre está en el HARA!
Ese encuentro fue decisivo en mi vida. Dejé todo lo que hasta entonces daba un sentido (?) a mi existencia, para seguir la enseñanza de Karlfried Graf Dürckheim.
¡Enseñanza! la expresión no es la adecuada. Se trata mas bien de un acompañamiento en el camino de transformación de uno mismo. Trabajar el HARA está en el centro de este proceso de maduración.
Unos días antes de escribir estas líneas, he tenido la oportunidad de estar una vez mas con Karlfried Graf Dürckheim. Con sus casi noventa años, sigue siendo testigo de lo que ustedes van a leer en este libro. En el corazón de este testimonio, está su interés por la vida de cada día, por cada instante de lo que le queda de existencia y, a la vez, con esa mirada lúcida sobre la muerte que se aproxima. Un acercamiento sin miedo, sin emociones extravagantes, como él mismo dice. Sin duda el más alto punto de madurez al que el hombre puede acceder: dar testimonio en la vida cotidiana de la presencia inocente del SER".
Visto lo anterior, a continuación presentaremos un aparte tomado del texto de K. G. Dürckheim, que, esperamos, motive al lector de nuestra página web a leer el texto entero; enseguida, abordaremos, brevemente, la relación existente entre HARA y la práctica de AIKIDO. No se diga mas, entonces, y entremos en materia.
1. "EL HARA, FUERZA EXISTENCIAL"
Aparte tomado de "Hara, Centro Vital del Hombre"
autor K. G. Dürckheim.
Desde el principio hasta el final de la vida, al hombre le preocupa su permanencia en este mundo.
Quiere mantenerse y preservarse, lo que se traduce por un constante afán de seguridad y de estabilidad. Ha de poder, tanto afirmarse e imponerse, como defenderse. Si ha perdido el contacto con el SER supranatural encarnado en un Ser esencial, o si no lo ha reencontrado aún, necesita contar únicamente con el mundo en el que vive, y con las facultades de las que el Yo dispone, para tener la vida en sus manos. Pero el hombre que dispone de Hara, no se fía únicamente del mundo, ni lo apoya todo en las fuerzas del Yo. Vive una doble experiencia: ha comprendido, primero que las fuerzas centradas en el Yo y dirigidas por éste, al igual que la conciencia que él tiene de sí mismo, toman su verdadero origen en otra parte, y no en el Yo y, luego, que el hombre que se repliega en el terreno del Yo es, en el fondo, débil e inestable. Está bloqueado el surgimiento de una fuerza mas profunda. Quien dispone de Hara se sirve, sin duda alguna, de todas las fuerzas naturales del Yo, pero ha aprendido a no apoyarse únicamente en ellas, y a preservar su nexo con la otra "dimensión", aquella de donde le vienen las fuerzas que no dependen de las circunstancias, aquéllas que dan libre curso a las fuerzas naturales, incluso sobrepasándolas.
El hombre que dispone de Hara, "está ahí" bien derecho. No es fácil hacer que se tambalee ni que cambie de opinión (...) Aquel que domina la practica del Hara es también menos fatigable. Puesto que siempre logra recuperar el nexo con su centro, le es posible en todo momento abrirse a la segura fuente de las fuerzas que le renuevan (...)
El maestro de tiro con arco Kenran Umeji tenía por costumbre invitar a sus alumnos a tocar los músculos de sus brazos cuando tensaba el arco, cosa que no lograba nadie sino él. Sus alumnos podían entonces comprobar que sus músculos estaban perfectamente distendidos. Si cualquiera de ellos expresaba su sorpresa a este respecto, el maestro se echaba a reír diciendo: "El principiante es el único que trata de tensar el arco con su fuerza muscular; yo lo hago simplemente con Ki ". Ki, o sea, con la fuerza universal, de la que participamos en nuestro Ser esencial. Con el Hara hay que aprender a sentirla, y a dejarla venir, al contrario de como se hace con la fuerza movida por la voluntad, la fuerza del "hacer".
El hombre que está en el Hara sabe también esperar. Cualquiera que sea la situación en la que se encuentre, da muestras de paciencia y siempre tiene tiempo. Puede observar con calma, sin sentirse obligado a intervenir si algo le desagrada. Cuanto más haya avanzado en la practica del Hara, habiendo aprendido a conocer esta fuerza que le confiere calma y paciencia, toma antes conciencia de aquellos momentos en que deja el centro "justo", cayendo bajo el influjo del Yo egocéntrico. Y, con naturalidad, y sin quererlo, recupera el centro.
El hombre que dispone de Hara, está en calma. También el Hara ejerce una virtud curativa con respecto al nerviosismo, bajo cualquier forma que se presente. Desaparece la agitación, y los ligeros movimientos involuntarios. Se podría decir que en el cuerpo se produce un reconciliación, una paz interior que no es sinónimo de falta de vida, sino expresión de una fuerza concentrada en el centro vital, fuente de seguridad, y una armonía a la vez viva, "vibrante" y apacible, de ese todo que es el hombre.
Quienes no disponen del Hara, pierden fácilmente la forma. Enseguida montan en cólera, son de salud frágil, y ante la adversidad, pierden pronto su porte. Por el contrario, en aquel que está en el Hara, los motivos de irritación no le prenden, o bien dan paso a una enérgica reacción que es testimonio de la fuerza que le confiere el Hara.
2. AIKIDO y HARA
Texto libre basado principalmente en el libro
"Aikido un arte marcial, acceso a otro modo se ser"
autor André Protin.
En la concepción oriental del hombre y en las artes marciales, el hara representa el centro de la unidad del ser humano o el punto de su coordinación. Es la fuente de la que puede fluir e irradiar espontáneamente toda la energía vital, el ki que posee cada ser viviente cuando ha aprendido a recogerse, a movilizar todo su potencial, a dominarlo y a volverlo disponible. Es el punto de articulación del cuerpo y el espíritu, del ser individual y el ser social, del ser y el universo.
Es difícil para nosotros los occidentales, que oponemos lo físico a lo espiritual, que sólo concebimos al hombre de acuerdo con la dicotomía Cuerpo/Espíritu, imaginar solamente una zona no definida, sino simplemente localizada por debajo del centro umbilical del cuerpo, centro que nada tiene de órgano preciso y que sería el lugar por excelencia del equilibrio de la personalidad y la espiritualidad.
En todo momento el aikido se refiere al hara y recomienda su dominio como condición necesaria de todo progreso, sea éste de orden técnico, conductual o mental, tanto en el dojo como fuera de él. En las artes marciales , la terminología concerniente al hara varía según los maestros. Lo que O Sensei Ueshiba designaba como "seika tándem" o "centrum", el maestro K. Tohei llama "seika no ittem" o "punto único".
El hara, llamado a menudo el "océano del ki", es el centro de toda vida, el centro por el que todo ser tiene la posibilidad de consolidar su personalidad, su yo. Esta consolidación se lleva a cabo en un primer momento a partir de los factores constitutivos de lo físico, que son ya de por sí mismos una expresión de la personalidad. El objeto de todos los ejercicios preparatorios, de apariencia gimnástica o mas específicos del aikido - conocidos como aikitaiso- constituye la "recuperación" del cuerpo para volverlo capaz de sentir, reaccionar y vivir la realidad.
Todos estos ejercicios, algunos de los cuales se aproximan bastante a los masajes -shiatsu- o a la manipulación corporal, apuntan a devolver al cuerpo toda su vitalidad, ajustando el funcionamiento de los órganos internos.
Desde un punto de vista funcional, el hara, por su situación en la parte inferior del abdomen, corresponde a lo que consideremos nuestro centro de gravedad. Es pues, el lugar privilegiado del equilibrio vertical a partir del cual es posible todo movimiento correcto. Y, en nuestro caso, los movimientos del aikido.
Ser amo del propio hara es, en el nivel del cuerpo, sentirse bien equilibrado, es posición estable y distendida en reposo, con la posibilidad de ponerse en movimiento sin que eso haga perder el aplomo, se trate de un desplazamiento rectilíneo uniforme o toda otra clase de movimiento circular en un plano horizontal o vertical. Los ukemis o rompecaídas que practica el uke, cuando se encuentra momentáneamente con pérdida del equilibrio (porque el nage se hurta al ataque o lo arrastra en un desequilibrio que acentúa), son un modo de recuperación del equilibrio perdido que le permite a la vez, mediante un "rodado-girado mejorado" sobre el tatami, evitar todo daño y encontrarse otra vez en posición de ataque. El buen éxito de las caídas en aikido se vincula en gran parte con la confianza que se tiene depositada en el propio cuerpo, la propia coordinación corporal y su dominio del espacio.
En aikido, donde el ataque y el contraataque se excluyen y, por consiguiente, donde el combate y el enfrentamiento no existen -cuando menos en el sentido en que generalmente lo entendemos- el cuerpo pierde su cualidad de instrumento, de arma, para no ser ya sino el instrumento del espíritu; su papel durante una agresión consiste, pues, en evitarla y dejar que se pierda por sí misma, o aun evitarla, envolverla y conducirla luego hasta su anulación total.
En una proyección de aikido, el cuerpo del nage se encuentra concentrado hasta tal punto, que puede ejecutar, a partir de una actitud estática, todo el movimiento en una perfecta continuidad en que la decisión, la elección del movimiento y su realización muscular se superponen con tanta nitidez, que da la impresión que el cuerpo sabe lo que debe hacer; el conjunto del movimiento se desenvuelve en un equilibrio tan indiferente, que la energía puede surgir en todo instante, en el sitio querido del cuerpo y en la dirección deseada y ello, a pesar de la rapidez de ejecución y la presencia de uno o varios adversarios.
El papel primordial atribuido al Hara o Tándem es reunir todas las disposiciones del cuerpo, vincular entre ellas todas sus partes, dándole así mas potencia y eficacia en la realización de sus acciones. No son ya sólo las manos las que asen, los hombros los que trabajan, las piernas las que se desplazan, sino es el cuerpo en su conjunto el que sigue el desplazamiento del Hara en sus evoluciones.
Fuente:Kishintai Dojo, Bogotá, Colombia

martes, 5 de mayo de 2009

La Progresión de las Técnicas de Aikido de lo Básico a lo Avanzado


Para algunos maestros, el Aikido “Avanzado” luce muy igual a los fundamentos básicos, simplemente más suave, con menos esfuerzo, corriendo como un arroyo, de una técnica a otra. Aquí, el Aikido “Avanzado” se identifica simplemente como un indicador de nivel alcanzado de relajación y menos esfuerzo por el practicante, lidiando con los ataques decididos iniciados por un compañero/oponente. Pero parecería que no existe un intento de estos maestros en la parte de “perder la forma” como el Fundador lo tenia claramente. Otros maestros parecen haber tomado al Morihei Ueshiba de los ochenta, representando la quinta esencia del Aikido y estos han intentado duplicar la ausencia de formas exhibida por el Fundador al final de su carrera. Para estos maestros existe mas importancia en ser sensitivo a cada cambio de energía, física o psíquica, del compañero, que en desarrollar una técnica con mucha fuerza. Algunos inclusive, denigran el poder del entrenamiento físico como lo contrario de la intención del Fundador. El problema con ambas aproximaciones es que el Aikido para O-Sensei era un proceso, que el mismo continuó hasta su muerte. Aquellos que quieran tomar un tiempo particular de la vida del Fundador durante el cual él haya estado practicando Aikido “Ortodoxo” inevitablemente fallaran en entender los fundamentos en los cuales el Aikido de ese tiempo particular se basaba. Ellos también eligen ignorar todo lo desarrollado por el Fundador posterior a ese lapso de tiempo, lo cual para él representaba normalmente décadas de entrenamiento incesante. Al hacer esto, parece ser mas algo de preferencia personal que a tener alguna justificación particular.

Para aquellos que prefieren pasar directamente al final de la carrera del Fundador y hacer de sus avances y técnicas sin formas el modelo de su propia practica, están tratando de entender un arte sin conocer los cimientos sobre los cuales descansa todo el edificio. Algunos maestros sostienen que no tenemos que reinventar la rueda, que el Fundador realizo gran parte del trabajo para nosotros a manera de nosotros no tener que hacerlo. Este argumento podría sostenerse si existieran ejemplos de ello realmente. Pero Yo no he encontrado ninguna instancia en la cual alguien haya alcanzado un nivel etéreo en su técnica sin haber tenido una historia de duro entrenamiento físico. Atentar pasar sus conocimientos a sus estudiantes sin que ellos pasen por el mismo proceso, en mi propia experiencia ha fallado completamente. Esta razón parecería ser bastante obvia ya que toda idea, toda revelación que nos lleva a un salto cualitativo de nivel parece estar cimentadas en las bases firmes de los conocimientos logrados previamente. Yo mismo, no he visto a nadie saltando etapas y yendo directamente a los niveles más altos de entrenamiento sin antes haber pasado por los escalones precedentes necesarios del proceso de entrenamiento más mecánico y físico. Uniformemente, los intentos de hacerlo de esta manera que he encontrado han resultado en estudiantes cuyos movimientos son vacíos, perdiendo la necesaria intención de realizar una técnica a este nivel.
Leer todo el articulo aqui
por George Ledyard
Published Online
Traducido por Miguel C. Elias

martes, 28 de abril de 2009

Dokkodo: La Vía de la autodisciplina

El sensei Miyamoto Musashi murió el 19 de mayo del segundo año de Sosho (1645). Una semana antes, el día 12 de mayo, había terminado de redactar un manuscrito conocido como ‘Dōkko-Dō’ (独行道, “la Vía que ha de seguirse solo” o “la Vía de la Autodisciplina”) dedicado a su discípulo Magonojo Teruo.

El Dōkko-Dō condensa en veintiún preceptos una serie de normas para observar una vida de profunda honestidad y ascética autodisciplina.
1.- No contravenir la Via inmutable a través de los tiempos.

2.- Evitar buscar los placeres del cuerpo.

3.- Ser imparcial en todo.

4.- No dejarse arrastrar de la avidez en toda la vida.

5.- No preocuparse por los asuntos.

6.- No estar celoso jamás de los demás, ni en bien ni en mal.

7.- No estar triste por ningún tipo de separaciones.

8.- No tener rencor o animosidad hacia sí o hacia los demás.

9.- No tener ningún deseo de querer.

10.- No tener preferencia por ninguna cosa.

11.- No buscar jamás el bienestar personal.

12.- No buscar los platos más refinados para contentar el cuerpo.

13.- No rodearse de ninguna cosa preciada en toda la vida.

14.- No ser jamás cobarde por culpa del cuerpo.

15.- No ser tentado por ningún objeto a pesar de las armas.

16.- Consagrarse enteramente a la Vía sin temor, hasta la muerte.

17.- Aunque el cuerpo sea viejo, no tener deseos de la muerte.

18.- Venerar a los Budas y otras divinidades, pero no contar nunca con ellos.

19.- No abandonar nunca la Vía de la táctica.

20.- Elegir la muerte antes que la deshonra.

21.- La espada no se desenvaina a la ligera.

lunes, 9 de marzo de 2009

¿Es O'Sensei realmente el padre del aikido moderno?

por Stanley Pranin

Traducido por Claire Graham / Aikido-France.net

Cuando me establecí de forma definitiva en Japón en Agosto de 1977, tomé la decisión personal de estudiar en Iwama bajo la dirección de Morihiro Saito Sensei. En el fondo, lo que me atrajo hacia Iwama fue el énfasis en la firmeza y la precisión de la técnica, y la inclusión del aikiken y del aikijo en el curriculum de entrenamiento. Estoy seguro de que la proximidad del templo Aiki, y el hecho de que el entrenamiento en Iwama se desarrollaba en el dojo personal de O-Sensei, fueron también factores contribuyentes.

Al mismo tiempo, me apresuro a decir que no consideraba que la técnica de Saito Sensei fuera una continuación fiel del aikido del fundador, sino que le consideraba más bien como un maestro de la técnica a título propio. Ahora, retrospectivamente, veo que incluía a Saito Sensei en la misma categoría que los maestros bien conocidos como Koichi Tohei, Shoji Nishio, Seigo Yamaguchi y otros, todos ellos expertos y habiendo desarrollado estilos de enseñanza originales que, aunque inicialmente inspirados en Morihei Ueshiba, habían evolucionado en direcciones bastante diferentes.

Recuerdo claramente que aunque mi habilidad con el idioma japonés fuera bastante limitada en esa época, conseguí transmitir mis pensamientos a Saito Sensei sobre este tema y mis dudas respecto a que su aikido fuera el mismo que el del fundador tal y como aseguraba. Mi percepción se basaba en el hecho de que la técnica de Saito Sensei parecía bastante diferente del aikido del fundador que había visto en películas. Bastante divertido por mi escepticismo y seguramente por mi descaro, ya que yo era estudiante suyo, él me explicó con mucha paciencia que el motivo de mi confusión era que la mayoría de lo que se había conservado en las películas del fundador eran demostraciones. Me explicó que durante demostraciones públicas las técnicas del fundador eran muy diferentes de las que enseñaba en el dojo en Iwama. Saito Sensei siguió insistiendo en que su responsabilidad era la de transmitir de forma fiel el aikido del fundador y que su intención no era la de desarrollar un “Saito-ryu aikido”.

A pesar de sus esfuerzos, yo seguía teniendo fuertes dudas sobre el asunto aunque nunca cuestioné mi admiración por su destreza técnica. Entonces un día, dos años después de mi llegada, estaba realizando una entrevista a Zenzaburo Akawaza, un uchideshi (alumno interno) de Morihei Ueshiba anterior a la guerra, de la época del Kobukan Dojo. El Señor Akazawa me enseñó un manual técnico publicado en 1938 y titulado “Budo” que nunca había visto antes. Contenía unas cincuenta técnicas demostradas por el fundador en persona. Mientras iba pasando las páginas del manual, me quedé asombrado de ver que la ejecución de varias técnicas como ikkyo, iriminage y shihonage eran prácticamente idénticas a las que había aprendido en Iwama bajo la dirección de Saito Sensei. El Sr. Akazawa me prestó amablemente el libro y me apresuré a enseñárselo a Saito Sensei.

Siempre recordaré la escena de cuando llamé a la puerta de Sensei para compartir con él mi nuevo descubrimiento. Para mi sorpresa, él nunca había visto u oído hablar de este libro. Puso sus gafas para leer y hojeó el manual, escudriñando atentamente las secuencias técnicas. Me vi obligado en ese momento a pedirle disculpas por haber dudado de su afirmación que hacía todo lo posible por preservar las técnicas del fundador. Saito Sensei se rió y se exclamó, obviamente con gran deleite, “Ves, te lo había dicho!”. A partir de ese momento (aproximadamente 1979) hasta hoy, Saito Sensei siempre viaja a sus cursos de aikido con una copia de “Budo” para utilizar como prueba y demostrar que una técnica particular originó en las enseñanzas del fundador.

Es obvio que también me vi obligado a admitir que existía al menos un profesor que divulgaba el aikido de una forma fiel a las enseñanzas originales del fundador. ¿Pero rebatía esto mi teoría general de que los estilos de aikido practicados ampliamente hoy en día tienen poco que ver técnicamente y filosóficamente con el arte del fundador? Considere lo siguiente. Si acude a los dojos de cualquiera de los principales maestros, se percatará de que los movimientos de sus alumnos se parecen mucho a los de su profesor. Admitámoslo, serían estudiantes malos si no hicieran todos los esfuerzos posibles por emular los movimientos de sus maestros. A menudo es posible discernir a los alumnos de un maestro en particular en el contexto de una demostración multitudinaria en la cual los participantes proceden de muchos dojos diferentes. ¿Por qué existe tanta diferencia entre los estilos principales de aikido si todos los shihan estudiaron bajo la dirección directa del fundador?

Algunos han dicho que el arte del fundador cambió mucho a lo largo de los años y que eso explica las diferencias en las técnicas de sus alumnos que estudiaron en diferentes épocas. Otros afirman que O-Sensei enseñaba cosas diferentes a estudiantes diferentes de acuerdo con sus caracteres y habilidades. Nunca me ha convencido ninguno de estos dos argumentos. En realidad, cuando descubrí hace muchos años la película antigua de Asahi News de 1935, me sorprendió lo “moderno” que era el arte del fundador en esta etapa precoz. Además, el fundador solía enseñar a alumnos en grupo, no de forma individual, y eso por lo tanto no apoya la teoría de que adaptaba su instrucción a las necesidades de alumnos individuales.

No, yo creo que existe una explicación para esta divergencia considerable de estilos. Creo que se debe principalmente al hecho de que muy pocos de los estudiantes de O-Sensei entrenaron bajo su dirección durante un periodo de tiempo prolongado. Con la excepción de Yoichiro (Hoken) Inoue, un sobrino de Ueshiba, Gozo Shioda, el fundador del Yoshinkan Aikido, y Tsutomy Yukawa, los uchideshi de O-Sensei de antes de la guerra estudiaron un máximo de quizás 5 a 6 años. Esto era ciertamente suficiente para llegar a ser competentes en el arte, pero no bastante para dominar el amplio repertorio técnico del aiki-budo con sus numerosas sutilezas. La mayoría de esos jóvenes vigorosos que se enrolaron como uchideshi se vieron obligados a hacer su servicio militar. Además, sólo un puñado de esos primeros deshi reanudaron su práctica después de la guerra.

Lo mismo puede decirse del periodo posterior a la guerra. Los iniciados de ese periodo incluyen a personajes tan conocidos como Sadateru Arikawa, Hiroshi Tada, Seigo Yamaguchi, Shoji Nishio, Nobuyoshi Tamura, Yasuo Kobayashi y posteriormente Yoshimitsu Yamada, Mitsunari Kanai, Kazuo Chiba, Seiichi Sugano, Mitsugi Saotome y varios más. Shigenobu Okumura, Koichi Tohei y Kisaburo Osawa forman un grupo bastante único en que practicaron solamente de forma breve antes de la guerra pero consiguieron un grado de maestro después de la Segunda Guerra Mundial. Ninguno de esos maestros permaneció por periodos largos estudiando directamente bajo la supervisión de O-Sensei. Esto puede parecer una afirmación escandalosa pero inspeccionemos los hechos históricos.

Antes de la guerra, Morihei Ueshiba utilizó como base el Dojo Kobukan en Tokyo pero estuvo también muy activo en el área de Kansai. En realidad, en una época llegó a tener una casa en Osaka. A lo largo del tiempo ha llegado a ser evidente para mí, al escuchar los testimonios de los veteranos, que el fundador se movía mucho y pasaba quizás de una a dos semanas cada mes fuera del Dojo de Kobukan. También, recuerde que los primeros uchideshi fueron reclutados como profesores debido a la popularidad creciente del arte y a las múltiples actividades de la Budo Senyokai promovida por el Omoto (Sociedad para la Promoción de las Artes Marciales) y dirigida por Ueshiba. Estos pioneros estudiaron durante periodos relativamente cortos, estuvieron en contacto con el fundador únicamente de forma limitada debido a sus frecuentes ausencias del dojo y ellos mismos se marchaban a menudo del dojo central para ejercer su magisterio.

Durante la guerra y en los años siguientes, O-Sensei se quedó en Iwama. Finalmente, a partir de principios de los años 50 reanudó sus viajes con visitas ocasionales a Tokyo y a la región de Kansai. Al final de los años 50 la frecuencia de sus viajes aumentó y parece que nadie sabía nunca dónde estaría en un momento dado. Dividía su tiempo entre Iwama, Tokyo y sus lugares favoritos en Kansai incluido Osaka, Kameoka, Ayabe, su Tanabe natal y Shingu. Llegó a visitar Kanshu Sunadomari en el lejano Kyushu. Recuerdo escuchar a Michi Hikitsuchi Sensei afirmar que O-Sensei visitó Shingu más de sesenta veces tras la guerra. Si consideramos que esto se refiere a un periodo de unos doce a quince años, vemos que el fundador permanecía en Kansai una media de cuatro a seis veces al año.

El lector astuto se dará cuenta seguramente de a donde quiero llegar. O-Sensei no enseñó en Tokyo de forma habitual después de la guerra. Y cuando aparecía en el tatami, a menudo pasaba gran parte de la hora hablando de temas esotéricos totalmente fuera de la comprensión de los estudiantes presentes. Los maestros principales en el Hombu Dojo en los años posteriores a la guerra eran Koichi Tohei Sensei y el actual Doshu Kisshomaru Ueshiba. Les ayudaban Okumura, Osawa, Arikawa, Tada, Tamura y la generación siguiente de uchideshi mencionada anteriormente.

Quiero dejar muy clara mi opinión. Lo que quiero decir es que Morihei Ueshiba NO era la figura principal que enseñaba de forma diaria en el Hombu Dojo. O-Sensei aparecía por allí a intervalos imprevisibles y a menudo sus enseñanzas se centraban en temas filosóficos. Tohei y Kisshomaru son los que más responsables son del contenido técnico y del desarrollo del aikido dentro del sistema Aikikai Hombu. Al igual que antes de la guerra, los uchideshi de los años posteriores enseñarían fuera del Hombu Dojo en clubes y universidades sólo tras un periodo relativamente corto de aprendizaje. También, este periodo se caracterizó por una “inflación de danes”, promoviendo a muchos de los jóvenes maestros a un ritmo de un dan al año. En algunos casos, también se “saltaron” rangos. ¡Pero ése es un tema para otro artículo!

¿Qué significa todo esto? Significa que la opinión general de que la propagación del aikido, ocurrida bajo la tutela directa del fundador, tras la guerra, es fundamentalmente errónea. Tohei y el Doshu actual se merecen la mayor parte del mérito y no el fundador. Además significa que O-Sensei Morihei Ueshiba no estuvo seriamente implicado en la instrucción o la administración del aikido en los años posteriores a la guerra. Ya llevaba mucho tiempo jubilado y muy centrado en su entrenamiento personal, desarrollo espiritual, viajes y actividades sociales. También debería notarse que a pesar de su imagen estereotipada de hombre viejo dulce y bueno, O-Sensei también poseía unos ojos penetrantes y un temperamento heroico. Su presencia no siempre era deseada en el Hombu Dojo debido a sus comentarios críticos y sus arrebatos frecuentes.

Esta es la verdad sobre el tema, tal y como han dado fe numerosos testigos de primera mano. En el pasado, he insinuado algunas de estas cosas, pero sólo me he sentido bastante seguro recientemente para expresar mi opinión como resultado de la evidencia de peso recogida de numerosas fuentes cercanas al fundador. No puedo afirmar que estos comentarios ayudarán necesariamente a los practicantes en su entrenamiento o los acercará a sus objetivos, pero espero sinceramente que, al esclarecer la verdad sobre un tema importante, las personas dedicadas al aikido tendrán un conocimiento profundo en el que basar sus opiniones. También espero que la figura clave de Koichi Tohei, que en los últimos años ha estado relegada a un papel periférico o totalmente ignorado, recibirá el mérito que se le debe.


O'sensei y y M. Saito


Morihiro Saito


Alumnos de O'sensei con 5 o 6 años de Parctica antes de la guerra:


Gozo Shioda


Tsutomy Yukawa


practicaron solamente de forma breve antes de la guerra pero consiguieron un grado de maestro después de la Segunda Guerra Mundial


Shigenobu Okumura


Koichi Tohei


Kisaburo Osawa


Posterior a la Guerra, Los iniciados de ese periodo incluyen a personajes tan conocidos como:



Sadateru Arikawa


Hiroshi Tada


Seigo Yamaguchi


Shoji Nishio


Nobuyoshi Tamura


Yasuo Kobayashi


y posteriormente ...


Yoshimitsu Yamada


Mitsunari Kanai


Kazuo Chiba


Seiichi Sugano


Mitsugi Saotome

jueves, 12 de febrero de 2009

Leonardo Sakanashi


Hemos hablado varias veces de los artistas marciales mayores y como dan ejemplo a su edad. Esta vez tenemos un ejemplo de uno des los aikidokas más jovenes y de mayor grado.
" A las 9 de la noche del miércoles 31 octubre se realizó en tiempo y forma la entrega de los premios anuales "Artista Marcial" con la presencia de importantes figuras marciales, desde grandes maestros hasta medallistas olímpicos y panamericanos, quienes acudieron acompañados por familiares o amigos.
Sensei Leonardo Sakanashi, el 4to Dan de Aikido más joven de Argentina, fue galardonado como el artista marcial 2007 a los 24 años, pero él dijo, "me esperaba este tipo de reconocimiento recién a los 40" y agregó "es cierto que siempre tuve pasión por la práctica y fui muy regular a lo largo de 20 años"
Entrevista a Leonardo Sakanashi
"La evolución se consigue con la práctica"
Por Agustina Carini
El Sensei más joven de Aikido en la Argentina habló por primera vez con Red Marcial; cuenta acerca de sus comienzos en las artes marciales, sobre la relación que ha tenido con su padre y como se fue desarrollando su filosofía de vida. Un Leonardo Sakanashi visto a través de la lupa.
Leonardo Héctor Sakanashi nació el 16 de abril de 1983 en la Republica Argentina. Hijo del Shihan Masafumi Sakanashi y Yumiko Waga, y siendo el menor de tres hermanas, desde joven convivió con la cultura oriental legada por sus ancestros y con el Aikido. Actualmente considerado Sensei, ejerce como Fukushidoin desde el `97.
"Está en un maestro la responsabilidad de dar el ejemplo"
De perfil humilde, Leonardo no se piensa un maestro, tan sólo un instructor, y acentúa "No me puedo considerar un maestro a mis 23 años". Sin embargo, cree que la tarea de instructor conlleva una gran carga de responsabilidad "Creo que el instructor, cuando un alumno lo consulta, tiene la responsabilidad de aconsejarlo con lo que él pueda llegar a hacer"
¿Qué concepto tiene usted de "maestro"?
El maestro no es solo quien te dice si la técnica esta bien o mal, sino que tiene que tener el compromiso y la responsabilidad de guiarte en el camino correcto, no solo técnicamente sino de palabra. Está en un maestro la responsabilidad de dar el ejemplo.
¿Quiénes son sus maestros?
Mi maestro es Sakanashi Masafumi Sensei. Creo que maestro es uno solo, uno no puede tener muchos maestros.
También, es verdad que uno piensa que el Sensei es siempre perdonado, se lo tiene en un pedestal y cuando él se equivoca, se nos cae un ídolo. Es difícil darse cuenta que además de Sensei es un ser humano, se puede equivocar.
Seguramente su maestro está en ese pedestal ¿Supo entenderlo cuando cometió un error?
Por supuesto, totalmente.
¿Qué enseñanza promulga Ud. en sus clases?
Me gusta que sea dinámico, deber ser también por la personalidad que tengo yo, pero no el exceso. Que sea movediza al ritmo del equilibrio entre las técnicas de retención y las de proyección. Con que el alumno se lleve una técnica correcta para mi es suficiente, es lo que busco.
El apellido Sakanashi
¿Alguna vez le molestó el hecho de ser conocido por su apellido?
¡Es la realidad, no me molesta en lo absoluto! Es gracias a él y a su esfuerzo. Sería un poco descarado de mi parte decir "pero mírenme a mi, el esfuerzo que hice yo" pero la verdad es que mi esfuerzo no es tan grande.
A pesar de ser uno de los Sensei más reconocidos en el ámbito de Aikido, Leonardo mantiene un perfil muy bajo "Soy muy reservado para mi vida privada, no me gustar hablar mucho de lo que hago o lo que pienso, trato de mantener reserva porque soy así, es un tema de personalidad".
Pero sí lo comentaba en el colegio...
En el colegio si, porque era algo natural. Recuerdo que me decían "Sos japonés, de seguro que tenes una tintorería, un vivero o haces algún arte marcial" y bueno, no tenia ni tintorería ni vivero, ¡solo restaba el arte marcial! (Risas)
"Nunca me peleé, no sé si una técnica de Aikido es efectiva"
Leonardo actualmente cursa 3er año de Derecho en al facultad de Palermo; "tengo una vida normal ¡hasta voy al baño!" bromea con Red Marcial. Sin embargo, revela "Me quita el sueño pensar la próxima técnica que podría hacer".
Se considera una persona pacifica; ya que jamás presenció una pelea. Leonardo siempre trata de arreglar los conflictos desde la palabra, enseñanza que legó O´Sensei Morihei Ueshiba, creador del Aikido.
"En 24 años de vida que tengo nunca me peleé, no sé si una técnica de Aikido es efectiva. Trato de evitar el conflicto desde el habla"
El respeto: "Oriente y occidente son totalmente opuestos"
Por otro lado, gracias a sus costumbres orientales, Leonardo aprendió que el respeto es esencial para construir una sólida base en cualquier relación humana. Nos cuenta que se asombraba al ver el trato que tenían sus compañeros con sus padres. "En la escuela, mis compañeritos lo trataban de vos al padre, mientras yo no. Ahí me daba cuenta de la diferencia en las costumbres"
¿Guardan alguna costumbre oriental en su familia?
Si, lo que más se refleja es el respeto, es fundamental.
¿La gente de occidente mantiene ese respeto?
Lo que pasa es que no está en la costumbre de cada país. Oriente y occidente son totalmente opuestos. Uno no puede decir "que mal educado, lo trata de vos al papá".
La cuestión del respeto en Japón es fundamental. Por ejemplo, allá cuando entras a un transporte es común saludar y entrar, acá en cambio entran todos apretujados gritándose unos a otros (risas).
Leonardo no solo admite que el respeto es moneda corriente en su vida diaria, además revela que se lo debe a las enseñanzas de su padre y maestro, Sakanashi Masafumi Sensei.
Leonardo Sakanshi: "No es lo difícil llegar sino mantenerse"
Leonardo Sakanashi, actualmente 3º dan, se desempeña como fukushidoin en el dojo de la zona de Burzaco, dependiente del Centro de Difusión de Aikido liderado por su padre, Shihan Masafumi Sakanashi.
¿Cómo es su relación con el Aikido?
En sí es como un compromiso que tengo hace ya 20 años. Me dio muchísimo el compartir con alumnos. No lo llamo enseñanza sino mas bien conocimiento, es como tratar de difundir algo que a mi me hace bien para que otras personas también se sientan bien practicándolo.
Siempre he tratado de hacer cosas con la prioridad del Aikido. En un primer plano esta la familia, luego el Aikido y luego diferentes cosas, estudio, amigos, etc.
¿Qué compromiso generó en su persona ser uno de los Sensei más jóvenes y con mayor trayectoria en Latinoamérica?
Simplemente lo tomo con mucha responsabilidad, trato de que me pese; manejarlo con la mejor responsabilidad posible, en cada acto y en cada palabra que digo. Obviamente me genera una alegría tener el titulo que tengo en Aikido, pero también me da un compromiso: poder difundir el Aikido de la manera más seria posible. Para mi no es lo difícil llegar sino mantenerse.
Este tipo de filosofía ¿Sólo la da el Aikido o cualquier arte marcial?
Yo creo que todas las artes marciales tienen una misma filosofía y un mismo pensamiento, simplemente que en el Aikido no hay competencia y eso implica que la competencia sea con uno mismo. La superación es de uno mismo. En Aikido hay una armonía, en el mismo movimiento, se debe continuar hasta el final de la técnica.
Practicó Kung Fu junto a su hermana por 1 año con el profesor Arturo Santalusa. "Me daba intriga; con mi hermana, la del medio (27) éramos los únicos vestidos con Aikidogui blanco, mientras todos los practicantes del Kung Fu iban de negro" bromea Leonardo.
Siente que la enseñanza le ha aportado mucho a su práctica, al mismo tiempo que las dudas de los alumnos lo han ayudado a superar las propias. "Uno es sincero con uno mismo y cuando a uno le preguntan algo que no sabe, uno dice `la verdad que no lo sé, vamos a preguntarle al Sensei", comenta Leonardo con una sonrisa.
¿Cuál sería su mensaje como Sensei?
El Aikido es amor entre las personas, y un poco de ese amor es la comprensión. A mi me cuesta ser comprensivo, pero cada día mejoro. Creo que si uno no comprende lo que la otra persona quiere ser entonces siempre habrá un choque, un conflicto. Me gustaría que lo entiendan como O´sensei lo dejó, el Aikido es amor y esta creado para unir a la gente.
¿Aikido = Armonía?
La palabra AIKIDO puede traducirse como el camino (Do) para unir (Ai) toda nuestra energía interior (Ki).
¿Por qué la gente comienza Aikido y luego deja? El mismo Leonardo Sakanashi, a pesar de los años que lleva de rodearse con artistas marciales, no sabe como responder concretamente a esta pregunta. Acorde a su experiencia, es muchas veces difícil lograr lo que el Aikido busca, equilibrio entre cuerpo, mente y alma, ya que implica la resolución del profundo conflicto del ser.
"A veces las personas piensan que el Aikido es fácil, pero se trata principalmente de hilar cada vez mas fino. Muchos alumnos no entienden que es para perfeccionar la técnica." En este sentido, aclara que "No tiene que hacerse por obligación, sino se hará mal. En cambio si uno lo hace con pasión y con ganas, la vibración es otra, lo hace mucho mejor."
A parte de esto, Leonardo cree que este arte en particular, puede y debe adaptarse a cada personalidad. "Cada aikido es diferente, no puede haber dos tipos que hagan la técnica igual" No obstante, en sus 9 años como instructor ha conocido a mucha gente que construye a los alumnos a imagen y semejanza.
"Mucha gente quiere que los alumnos se les parezcan practicando, ¿por qué? La persona que quiere eso se siente la mejor de todas, se considera el mejor ejemplo. Lo importante es ayudar al otro, enseñarle como es, cooperar", expone Leonardo acorde su razonamiento.
Desde que usted empezó a practicar, a la actualidad, ¿notó que el Aikido tuvo una evolución?
Si, desde ya. Se han implementado muchísimas técnicas gracias a que hay más conocimiento. Eso se debe a que vienen maestros, viajan nuestros maestros, hay mucho intercambio. Obviamente con el tiempo, la técnica, si se hace correctamente, se va purificando. Si algo uno no lo corrige y lo sigue haciendo del mismo modo, siempre va a salir mal.
¿Existe la auto corrección?
La evolución se consigue con la práctica. Uno se puede llegar a dar cuenta, y va a cambiar la técnica completamente, desde ya.
¿La práctica de Aikido puede llegar a tener un efecto negativo en alguna persona?
En aquella que venga con pensamiento negativo. Lo que pasa es que, generalmente, la persona que viene con pensamiento negativo no se engancha ni en la filosofía ni en el grupo, es como el agua y el aceite. Ahora, puede ser que una persona empiece con un pensamiento negativo, y después, con la filosofía y los compañeros de práctica, pueda cambiar eso.

miércoles, 11 de febrero de 2009

La ola del irimi nage

Una de las tecnicas de Aikido. Movimientos simples y perfectos, movimientos emulando una ola.
El Irimi-Nage: Los movimientos del Irimi-Nage representan en su culminación el ciclo completo de una ola, cuyo efecto corresponde a la armonía interna de su estructura. Esto es, podemos comparar la calidad técnica de un practicante de acuerdo a su experiencia y habilidad, con la forma interna de una ola que comienza con un remolino para desplegar todo su poder en el momento de su desborde final. El Irimi-Nage tiene tres características, como el resto de las artes de Aikido. A saber:

1) Eficacia: Para que cumpla con su propósito.
2) Contundencia: Para que se efectúe sólo una vez.
3) Proporcionalidad: Para que se adecue a la intensidad, velocidad e intención del Uke.

Ellas se pondrán de manifiesto de acuerdo a las características de las circunstancias en que se manifieste el arte como tal. Dada su circularidad permanente, el Irimi-Nage es quizás una de las artes más representativas del Aikido, pues coincide por completo con la propuesta del Arte en general, ya que antepone los movimientos circulares y disuasivos a través del desequilibrio, a los lineales y conflictivos mediante el choque inevitable. La gran ola tsunami del Kanagawa como el Irimi-Nage del Aikido, despliegan su potencial aprovechando la fuerza que brindan las leyes de la Naturaleza; con la diferencia que la primera describe un fenómeno cuyos efectos son impredecibles, porque la mayoría de las veces las causas se originan en las recónditas entrañas de la tierra, obedeciendo muchas veces a designios que escapan a nuestra capacidad de investigación; mientras que la segunda es una experiencia cuyo grado de control surge de la experticia del practicante que la ejecuta, y asimismo debido a su nivel de conciencia puede determinar la eficacia, contundencia y proporcionalidad de sus efectos.
Fuente:aikidoriodelaplata.com.ar

lunes, 9 de febrero de 2009

Fragmentos del Libro La Búsqueda del Ki de Kenji Tokitsu


Desde muy pronto practiqué con pasión las artes marciales de combate. De joven, desbordando energía, me dediqué totalmente a desarrollar mi fuerza física y a perfeccionar las técnicas de combate. Sin embargo, al alcanzar el dominio de esas técnicas, me di cuenta de que a mi práctica le faltaba una dimensión fundamental: la duración. La fuerza física pura sólo tiene un cierto tiempo.Mi reflexión sobre el sentido de las artes marciales y de lo que hoy en día significa vivir bien entonces se orientó hacia la búsqueda del Ki. Emprendí un trabajo interno en mi cuerpo e integré esta nueva dimensión a las técnicas de combate.
El Ki es una noción desconocida en Occidente. Esta obra representa un primer compendio del saber teórico, así como de las enseñanzas extraídas de la práctica cotidiana del Ki. Muestra cómo el dominio del Ki puede mejorar el bienestar, la salud y también la eficacia en artes marciales.
Para continuar progresando, hay que poder practicar este arte durante toda la vida. Pero no basta con que la práctica de un método sea compatible con la salud, también debe fortalecerla.
Ésta es la clave de mi método.”
Kenji Tokitsu, doctor en sociología y en lengua y civilización japonesas. Es 9º Dan y maestro en artes marciales (tai-chi de combate y karate) y de kiko (qi gong). En cuarenta años de experiencia ha pasado de una práctica física intensiva a la búsqueda de la energía. Es el fundador de la academia Tokitsu-Ryu donde se enseña y se difunde este método.
El Ki y los japoneses
Los japoneses utilizan un gran número de palabras y expresiones que incluyen la palabra «ki». «Es agradable», se dice «el mantenimiento del ki es bueno»; «entenderse bien», se dice, «los ki están de acuerdo», «hace bueno» se dice «el ki del cielo es bueno»; «tener fuerza de carácter», se dice, «tener el ki fuerte»… De hecho, en la vida diaria de los japoneses el ki es omnipresente. Sin embargo, no lo conciben de forma clara. Pese a que utilizan con frecuencia la palabra «ki», no piensan en su significado. Dicen: «No pienso en particular en el ki y no le presto importancia, es
una simple expresión». La construcción de los edificios tradicionales está jalonada por una
serie de ceremonias. Todavía hoy, cuando se construye una fábrica de electrónica ultramoderna, previamente al comienzo de los trabajos el sacerdote sintoísta celebra el jichin sai. Esta ceremonia tiene como objetivo purificar el ki del lugar y aplacar al dios de la tierra. Si usted pregunta a los directivos de la empresa si creen en el ki y en el dios de la tierra,
El ki aplicado a las artes marciales
El centro de mis investigaciones siempre ha sido las artes marciales. He experimentado distintas escuelas sin encontrar un método de artes marciales que me pareciese satisfactorio. En cada etapa de mi búsqueda del ki he intentado aplicar mis progresos a la realización de las técnicas de
combate, lo cual no siempre ha sido fácil. Al ir acumulando la experiencia de combates con casco y guantes, cuando un adversario quería lanzar un ataque empecé a sentir una zona ligeramente blanca, como una neblina dirigida hacia mí a partir de su cuerpo. Esa zona correspondía al espacio que era peligroso para mí, donde su ataque podía alcanzarme. Situándome fuera de esa zona, estaba seguro. En los momentos del combate que no eran cruciales no percibía esa sensación. Si me fiaba de esta percepción, mis combates eran seguros. ¿Es eso una expresión del ki? No puedo afirmarlo, tal vez sea una sensación puramente subjetiva.
Un método para vivir bien
Al elaborar el concepto de ki, los hombres le han dado un sentido. La energía que parece negativa para la vida se concibe como ki negativo y la energía que parece positiva para la vida se concibe como ki positivo. Pero en realidad se trata de la aplicación de una energía cuya naturaleza conocemos escasamente. Esta energía forma parte del universo, no es mala ni buena.
El ki es en cierto modo una energía de la vida humana. A través del concepto del ki esta energía cósmica pasa a ser familiar. En el sistema de representación el ki es calificado por lo que deriva de su aplicación humana. El ki positivo será entonces integrado en la energía de la creación,
del nacimiento y de la vida; el ki negativo, en la energía de la destrucción, del deterioro y de la muerte; el ki negativo se asociará al mal y el ki positivo, al bien. Pero una vez más, la creación y la destrucción dentro del universo superan el concepto humano del bien y del mal.

jueves, 5 de febrero de 2009

La mente mueve al cuerpo

Uno de los principios más importantes de Ki son "Los movimientos del cuerpo con la mente". En el Aikido, usted lanza a su oponente. Por lo tanto, muchos estudiantes que estudian Aikido piensan solamente en el cuerpo visible y tienden a olvidarse de la mente, que es invisible. Si usted se olvida de la mente, usted no puede hacer Ki-Aikido.
Podemos tocar y ver nuestro cuerpo para confirmar su existencia. Sin embargo, la mente no tiene ningún color o ninguna forma. Por lo tanto, aunque sabemos que la mente existe, nosotros tendemos a olvidarnos de ella.
Cada uno tiene el deseo de controlar a alguien. Con este estado de su mente, usted intenta lanzar a su oponente con la fuerza, y la mente de ambos resiste contra usted. Usted no puede lanzar o mover a su oponente sin percibir la mente del mismo.
Si usted hace Ki-Aikido basado en el principio, "la mente mueve el cuerpo", antes de que usted piense lanzar a su oponente, usted necesita pensar de conducir a su oponente, con saber y respetar la mente del mismo.
Si usted hace la técnica de Ki-Aikido correctamente, el Nage y el Uke se sentirán felices.
Usted puede aplicar este principio de Ki en su vida de cada día. Si usted estudia Ki-Aikido profundamente, su opinión será cambiada del cuerpo centrado a la mente. Usted identificará que cuando saludamos, hablamos, utilizamos apenas nuestro cuerpo, no nuestra mente en muchos casos. Cuando educamos seres humanos, encontramos que es importante no intentar cambiar el comportamiento de la persona, pero si es posible cambiar la mente de la persona de donde el comportamiento viene. Cuando deseamos solucionar un problema, debemos pensar del estado de la mente que creó el problema.
Es muy importante cambiar el punto de vista de ver el resultado a ver la causa. Una vez que usted cambie esta forma de ver, usted realizará muchas cosas sobre si y su comunicación con otras.
Su postura, movimiento y comunicación con otras mejorarán notablemente.
Es importante aprender "los movimientos del cuerpo con la mente" con Ki-Aikido y practicar este principio en su vida cada día.
El sensei de Koichi Tohei comenzó a enseñar Ki-Aikido al exterior en 1953. Muchos estudiantes extranjeros se hicieron estudiantes del sensei Tohei para cambiar su propio punto de vista de esta manera fundamental. Consecuentemente, hay mucha gente extranjera que continúa estudiando Ki-aikido incluso sobre 50 años. Vamos a ver "los movimientos del cuerpo con la mente" de una diversa perspectiva.
Usted puede pensar que nuestra mente es controlada por nuestra situación circundante y nuestra mente nunca llega a ser tranquila. Por ejemplo, en el verano, el tiempo caluroso irrita a la gente. En este estado, su mente está siendo controlada por lo que siente su cuerpo.
Cuando usted está ocupado, puede ser que no haga caso a otros que son importantes para usted. Éste es también un ejemplo de la "mente alejada del cuerpo". Si usted pasa su vida de cada día con la comprensión de que la "mente mueve el cuerpo", su emoción, su comportamiento, y los resultados de ese comportamiento serán totalmente diferentes comparados a una vida con la comprensión de que el "cuerpo mueve a la mente".
Autor: Shinichi Tohei

viernes, 30 de enero de 2009

De acuerdo con la totalidad del Universo


El camino a la reconstrucción para las personas físicamente débiles de hoy en día reside en el aikido. Esta es una gran verdad emanada desde el (Universo del) Cielo y la Tierra. El Aikido es el Budo (arte marcial) que abre el camino hacia la armonía; es aquello que se encuentra en la raíz del gran espíritu de reunificación de toda creación manifiesta.El Gran Universo encarna todas las fuerzas y poderes (literalmente, “La única alma, los cuatro espíritus, los tres orígenes y los ocho poderes”) y de ellos han venido los orígenes de la fuerza vital humana. El universo y la humanidad son como un único cuerpo. Sin embargo, mientras la humanidad tiene la capacidad de unificarse con el universo, el hecho de que sea incapaz de conseguir esta unión es la razón de su estado de infelicidad. Cuando una persona se encuentra frente a un santuario y reza sus oraciones silenciosas no es por otro propósito que unificarse con la divinidad.

La bella forma del universo del Cielo y la Tierra se ha convertido en una familia creada por el Señor.

Este mundo y toda la grandeza de la Madre Naturaleza son sólo uno. En es ta u nidad no existe nada que defina a un enemigo, ni que distinga a un amigo. Debemos desear entornos pacíficos y agradables donde la lucha haya sido olvidada.
El Universo en sí, todo lo que se manifiesta en la Madre naturaleza, puede ser llamado “una Cristalización de la Sabiduría” o del “Cuerpo Unido del Amor”.
El papel de la humanidad es cumplir su propósito enviado desde el cielo a tr avés de un corazón sincero que está en armonía con toda la creación y que ama todas las cosas. Así llenará sus días con felicidad, y una vida así ayudaría a aquellos que son débiles de cuerpo.
Hace 30 años era extremadamente débil de cuerpo. Por aquel tiempo abrigaba secretamente un sueño. Es este sueño quería ser el hombre más fuerte de todo Japón –no, más que eso, ¡del mundo entero! Decidí que me convertiría en el posesor de un poder marcial inigualable. Con este sueño delante de mi entrené severamente. Un día un marino me hizo frente, una persona que dijo tener un 7º dan en Kendo. De una manera rara, tal y como le encaraba sentí que mi cuerpo era rodeado por un resplandor brillante y obtuve fácilmente la Victoria.
Después de aquello, sin embargo, un sentimiento vanidoso nació en mi interior, y mientras paseaba por el jardín pensé que innumerables hilos dorados caían hacia mí desde el universo. Entonces, una luz dorada emanó de la tierra y me engulló. Finalmente alcancé un sentimiento en el que mi cuerpo se convertía en un cuerpo de oro que se expandió a proporciones universales. Aquí sentí que Dios (los dioses) me estaba regañando por mi siempre creciente vanidad y lloré lágrimas de gratitud.
En el pasado, ha habido un número superlativo de maestros de artes marciales pero no debemos olvidar nunca el gran número de ellos que desaparecieron en el campo de batalla de este mundo material simplemente por falta de suficiente entrenamiento en el verdadero espíritu del budo, en el amor sincero y en la batalla frente a uno mismo.
De esta manera, mediante la asimilación del principio de lo Universal, y recibiendo el ki del Cielo y la Tierra, cuando unifico este cuerpo humano entero, me doy cuenta de la sutil profundidad del Aikido que manifiesta tal gran poder, y que alcanza el principio de la unidad con el Universo.
por Morihei Ueshiba
Aiki News #56 (July 1983)
Traducido por Fernando Gómez

lunes, 26 de enero de 2009

La noble lucha del guerrero

Budo es la vía del guerrero; involucra todas las artes marciales Japonesas. Realiza exploración a través de la experiencia directa y profunda, la relación entre la ética, religión y filosofía. Su asociación con los deportes es un desarrollo muy reciente; las escrituras antiguas se conciernen esencialmente con una forma particular de cultivo de la mente y una reflexión sobre la naturaleza de uno mismo: ¿Quién soy yo? ¿Qué soy yo?
En japonés, Do significa la vía. ¿Cómo se puede seguir esta vía? ¿Cómo encontrarla? No es sólo aprender una técnica, menos aún es una competencia deportiva. Budo incluye artes tales como kendo, judo, aikido, y kyudo o tiro con arco; aunque el ideograma Bu signifique parar la confrontación. En Budo la idea no es el competir, sino encontrar paz y maestría en sí mismo.
Do, la vía, es el método, la enseñanza que te permite comprender perfectamente la naturaleza de tu propia mente y de ti mismo. Es la vía del Buddha, batsudo, que te lleva a descubrir tu propia naturaleza, despertar del entumecimiento del ego durmiente (el pequeño yo, el "yo" limitado) y de esta manera acceder a una personalidad mayor más completa. En Asia esta vía se ha transformado en la moralidad suprema y en la esencia de todas las religiones y filosofías. El yin y el yang del I Ching, la "existencia es nada" de Lao Tsu, tienen sus raíces en ella.
¿Qué significa esto? ¿Que puedes olvidarte del cuerpo y mente; obtener un espíritu absoluto, sin ego? Armonizar, unir el cielo y la tierra. La mente interior deja las emociones y los pensamientos pasar; está completamente libre del ambiente, el egoísmo desaparece. Esta es la fuente de las filosofías y religiones de Asia. Cuerpo y mente, lo interno y lo externo, fenómenos y sustancia: estos pares no son ni dualistas ni opuestos sino que forman un todo no separado. Cambio, cualquier cambio, influencia toda otra acción, toda relación entre todas las existencias; la satisfacción o insatisfacción de una persona influye sobre toda otra persona; nuestros movimientos y los de otros son interdependientes. "Tu felicidad debe ser mi felicidad y si tu lloras yo lloro contigo. Cuando estás triste yo debo entristecerme y cuando tú estás feliz yo debo estarlo también". Todo en el universo está conectado, todo es osmosis. No se puede separar una parte del resto: la interdependencia reina el orden cósmico.
A través de cinco mil años de la historia del Oriente, los sabios y filósofos han fijado sus atenciones en este espíritu, esta vía, y la han transmitido.
El Shin Jin Mei es un libro muy antiguo, originalmente chino, en una parte dice, shi dobu nan -- la vía, la vía más alta, no es difícil, pero no debes tomar decisiones. No debes tener ni afecto ni desagrado. El San Do Kai (o interpretación de la esencia y fenómenos) dice similarmente, "Si valoras una sola ilusión, llega la separación, como entre la montaña y el río."
Una de las cosas que significa Zen es el esfuerzo de practicar meditación, zazen. Es un esfuerzo en alcanzar el plano de pensamiento sin discriminación, conciencia más allá de toda categoría, abrazando y trascendiendo toda expresión posible del lenguaje. Esta dimensión puede ser lograda a través de la práctica de zazen y de Bushido.
Taisen Deshimaru - Obtenido de enciclopedia shotokai







lunes, 12 de enero de 2009

Entrevista con Morihei Ueshiba y Kisshomaru Ueshiba


(Aiki News 18-21, 1976 )
A: Cuando era estudiante mi profesor de filosofía nos mostró la foto de un filósofo famoso, estoy sorprendido del parecido con usted, Sensei.
O-Sensei: Ya veo. A lo mejor debí haber entrado al campo de la filosofía. Mi lado espiritual está más enfatizado que mi lado físico.
B: ¿Podría hablar de los principios de Aikido? El público en general relaciona al Aikido con algo místico como el ninjutsu, puesto que usted Sensei, hace caer oponentes con la velocidad del relámpago y ha cargado objetos que pesan varios cientos de libras.
O-Sensei: Solo parece ser místico. En Aikido utilizamos completamente el poder del oponente, de tal forma que mientras más poder use el oponente, más fácil será para ti.


















B: En ese sentido entonces, hay también aiki en judo, puesto que en judo te sincronizas con tu oponente. Si él jala, tu empujas; si él empuja, tu jalas. Lo mueves de acuerdo a este principio y le haces perder el balance para aplicar tu técnica.
O-Sensei: En Aikido, definitivamente no hay ataque. El atacar significa que el espíritu ya ha perdido. Nos debemos adherir al principio de no-resistencia absoluta, es decir, no nos oponemos al atacante. Así no hay oponente en Aikido. La victoria en Aikido es masakatsu agatsu (verdadera victoria, auto-victoria); como ganas sobre todos de acuerdo con la misión del cielo, posees fuerza absoluta.

B: ¿Esto significa ato no sen? (Este término se refiere a una respuesta tardía a un ataque.)
O-Sensei: Absolutamente no. No es cuestión de sensen no sen, o sen no sen. Si quisiera decirlo en palabras diría que controlas a tu oponente si intentar controlarlo. Es decir, el estado de continua victoria. No se trata de ganar o perder. En este sentido, no hay oponente en el Aikido. Aún si tu tienes un oponente, el se hace parte de ti, un compañero que solo controlas.
B: ¿Cuantas técnicas hay en el Aikido?
O-Sensei: Hay cerca de 3,000 técnicas básicas, y cada una de ellas tiene 16 variantes... por lo que hay varios miles. Dependiendo de la situación, puedes crear otras nuevas.
A: ¿Cuándo comenzó a estudiar artes marciales?
O-Sensei: Al rededor de los 14 o 15 años. Primero aprendí Tenshinyo-ryo Jiujitsu con Tokusaburo Tozawa Sensei, después Kito-ryu, Yagyu-ryu, Aioi-ryu, Shinkaga-ryu, todas ellas formas de jujutsu. Sin embargo, pensaba que en algún lugar debería haber una verdadera forma de budo. Intenté Hozoin-ryo sojitsu y kendo, pero todas esas artes se relacionan con formas de combate uno a uno por lo que no me satisfacían. Así que visité muchos lugares del país buscando el Camino y entrenando, pero todo en vano.
A: ¿Es este el entrenamiento ascético del guerrero?
O-Sensei: Si, la búsqueda del verdadero budo. Cuando solía ir a otras escuelas nunca retaba al sensei del dojo. El individuo a cargo de un dojo está agobiado por muchas cosas, por lo que es muy difícil que muestre sus verdaderas habilidades. Le daba mis respetos y aprendía de él. Si juzgaba que yo era superior, le daba mis respetos y regresaba a casa.
B: Entonces no aprendió Aikido desde el principio. ¿Cuándo surgió el Aikido?
O-Sensei: Como dije anteriormente, fui a muchos lugares buscando el verdadero budo. Cuando tenía cerca de 30 años, me establecí en Hokkaido. En cierta ocasión, cuando me encontraba en Hisada en Engaru, provincia de Kitami, conocí a cierto Sokaku Takeda Sensei del clan Aizu que me enseñó Daito-ryu jujutsu. Durante 30 días en lo que aprendí del él, sentí algo como una inspiración. Después, invité a este maestro a mi casa y junto con 15 o 16 de mis empleados me hice un estudiante buscando la esencia del budo.
B: ¿Descubrió el Aikido mientras aprendía Daito-ryu con Sokaku Takeda?
O-Sensei: No, sería más acertado decir que Takeda Sensei abrió mis ojos al budo.
A: ¿Entonces hubo circunstancias especiales al rededor de su descubrimiento del Aikido?
O-Sensei: Si. Sucedió de esta forma. Mi padre se puso críticamente enfermo en 1919. Pedí abandonar a Takeda Sensei y me dirigí a casa. En el camino me dijeron que si uno iba a Ayabe cercano Kyoto y dedicaba una oración entonces cualquier enfermedad podría curarse. Así que fui ahí y conocí a Onisaburo Deguchi. Después de esto, cuando llegue a casa, supe que mi padre ya esta muerto. Aun cuando solo había visto a Deguchi Sensei una sola vez, decidí moverme a Ayabe con mi familia y terminé quedándome ahí hasta el final del periodo Taisho (cerca de 1935). Si… en ese tiempo tenia cerca de 40 años. Un día cuando me estaba secando al lado de un poso, de repente, una cascada de cegadores destellos dorados bajaron del cielo envolviendo todo mi cuerpo. Inmediatamente mi cuerpo se hizo más y más grande, alcanzando el tamaño del todo el Universo. Inundado por esta experiencia me di cuenta que uno no debe pensar en ganar. La forma del budo debe ser amor. Uno debe vivir en el amor. Esto es Aikido y ésta es la forma antigua de la postura en kenjutsu. Después de esta realización me sentí jubiloso y no pude aguantar las lágrimas.
B: He oído una historia acerca de como se vio involucrado en un pelea con
cerca de 150 trabajadores.
O-Sensei: Lo estuve? Recuerdo… Deguchi Sensei fue a Mongolia en 1924 para llevar a cabo su meta de una gran comunidad Asiática de acuerdo con la política nacional. Lo acompañé es su búsqueda aun cuando se me pidió entrar en la armada. Viajamos por Mongolia y Manchuria. Mientras estábamos en este último, nos encontramos con un grupo de bandidos montados por lo que hubo una gran balacera. Regresé el fuego con una mauser y entonces procedí a correr en medio de los bandidos, atacándolos fieramente y dispersándolos. Conseguí escapar del peligro.
B: Ashihei Hino escribió una historia llamada "Oja no Za" en Shosetsu Shincho en la cual discute el periodo juvenil de Tenryu Saburo, el rebelde del mundo del Sumo, y su encuentro con el arte marcial de Aikido y su espíritu verdadero. ¿Esto lo incluye a usted Sensei?
O-Sensei: Si.
B: Entonces, ¿Quiere decir que estuvo asociado con Tenryu por algún periodo?
O-Sensei: Si, él estuvo en mi casa por cerca de tres meses.
B: ¿Fue esto en Manchuria?
O-Sensei: Si, lo conocí cuando estábamos haciendo las rondas después de la
celebración del décimo aniversario del establecimiento del gobierno en Manchuria.
Había un joven agradable en la fiesta y mucha gente lo animó con estos comentarios, "Este Sensei tiene una fuerza tremenda, ¿Qué tal si te pruebas con él?" Pregunté a alguien a mi lado quien era esta persona. Se me explicó que era el famoso Tenryu que había abandonado la asociación de luchadores de Sumo. Me presentaron con él y finalmente terminamos midiendo muestras fuerzas. Me senté y le dije a Tenryu, "Por favor intenta empujarme, empuja duro, no te detengas." Como conocía el secreto del Aikido, no me movió ni una pulgada. Aun Tenryu pareció sorprendido por esto. Y como resultado de la experiencia, él se hizo estudiante del Aikido. Él era una muy buena persona.
A: Sensei, ¿Ha estado también asociado con la marina?
O-Sensei: Si, por mucho tiempo. Iniciando cerca de 1927 o 28, por un periodo de cerca de 10 años fui profesor de tiempo parcial en la Academia Naval.
B: ¿Enseño a soldados en el tiempo que estuvo enseñando en la Academia Naval?
O-Sensei: He enseñado muy seguido para la milicia, empezando con la Academia Naval en 1927-28. En 1932 0 1933 inicié una clase de artes marciales en la Escuela Toyama para la armada. Entonces en 1941-42 enseñe Aikido a estudiantes de la Academia de la Policía Militar. También en una ocasión di una exhibición de Aikido por invitación del General Toshie Maeda, Superintendente de la Academia de la Armada.
B: Como estuvo involucrado en la enseñanza a soldados, deben haber muchos episodios con tipos rudos.
O-Sensei: Si. Hasta una vez me emboscaron
B: ¿Fue porque lo consideraban un maestro despótico?
O-Sensei: No, no fue eso. Fue para probar mi fortaleza. Fue en el tiempo que empezaba a enseñar Aikido a la policía militar. Una tarde mientras caminaba por los campos de entrenamiento, sentí que algo extraño sucedía, sentí que algo pasaba. De repente, de todas direcciones, de atrás de los arbustos y depresiones aparecieron muchos soldados que me rodearon. Empezaron a tirar golpes hacia mi con espadas y rifles de madera. Pero como estaba acostumbrado a este tipo de cosas no me inmuté para nada. Cuando intentaban golpearme giraba mi cuerpo hacia aquí y hacia allá y ellos caían fácilmente al tocarlos. Finalmente quedaron todos exhaustos. El mundo está lleno de sorpresas. El otro día encontré a uno de los hombres que me atacaron.
Soy consejero de la Policía Militar en la prefectura de Wakayama. Durante una reunión reciente, un individuo me reconoció por lo que se me acercó sonriendo. Después de platicar unos minutos, supe que él fue uno de los hombres que me atacaron ese día hace muchos años. Mientras se rascaba la cabeza me relató lo siguiente: "Estoy muy apenado del incidente. Ese día estuvimos discutiendo si el nuevo profesor de Aikido era o no realmente fuerte. Un grupo de nosotros, policías militares de sangre caliente, discutimos el tema y decidimos probar al nuevo maestro. Cerca de 30 hombres nos escondimos y esperamos. Nos sorprendió completamente que 30 hombre seguros de sí mismos no pudieron hacer nada contra su fortaleza."
C: ¿Hubo algún episodio de estos mientras estuvo en la Escuela Toyama?
O-Sensei: ¿Competencia de fuerza? Hubo un incidente, creo, antes del episodio con la policía militar. Algunos capitanes que enseñaban en la escuela Toyama me invitaron a probar mi fuerza contra ellos. Todos estaban orgullosos de sus habilidades, y decían cosas como estas: "Fui capaz de levantar tal-y-tal peso," o "Rompí un madero de tantas pulgadas de diámetro", Yo les expliqué, "No tengo tanta fuerza como ustedes, pero puedo hacer caer gente como ustedes con tan solo mi dedo meñique. Me apenaría tumbarlos, por lo que en su lugar hagamos esto." Extendí mi brazo derecho y puse la punta de mi dedo índice al final de un escritorio y los invité a ponerse sobre su estómago sobre mi brazo. Uno, dos, y entonces tres oficiales sobre mi brazo, para entonces todo tenían los ojos abiertos. Continué hasta tener seis hombres sobre mi brazo y entonces le pedí al oficial que estaba más cerca de mí que me diera un vaso de agua. Mientras bebía el agua con mi mano izquierda todos permanecieron callados e intercambiando miradas.
B: Además del Aikido, debe tener una fuerza física tremenda
O-Sensei: No realmente.
Kisshomaru UeshibA: Por supuesto que él posee fuerza, pero ésta debe ser descrita como el poder del ki, no como fuerza física. Hace algún tiempo, cuando fuimos a un nuevo asentamiento en el país, vimos a siete y ocho trabajadores intentando en vano levantar un enorme tocón de árbol. Mi padre los miró por un momento, pidiéndoles después que se alejaran porque él lo intentaría. Levantó el tocón fácilmente y se lo llevó lejos. Es totalmente inconcebible hacer tal tipo de cosas con mera fuerza física.
También está el incidente que involucra a cierto Mihamahiro.
B: ¿El mismo Mihamahiro de la Asociación de Luchadores de Sumo Takasago Beya?
O-Sensei: Si, él era de la provincia Kishu. Cuando estuve en Shingu in Wakayama,
Mihamahiro la estuvo haciendo bien en el Sumo. Tenía una fortaleza tremenda y podía levantar tres rieles que pesaban varios cientos de libras. Cuando supe que Mihamahiro estaba en el pueblo, lo invité a venir. Mientras platicábamos Mihamahiro dijo, "También he oído que usted Sensei, posee una gran fortaleza. ¿Porqué no probamos nuestras fuerzas?" "Está bien, te puedo controlar con tan solo mi dedo índice," le contesté. Entonces le permití que me empujara mientras estaba sentado. Este tipo capaz de levantar enormes pesos se hinchó y resopló pero no pudo moverme. Después de esto, redireccioné su fuerza alejándola de mí por lo que salió volando. Mientras caía lo presioné con mi dedo índice, y él permaneció totalmente inmovilizado.
Fue como si un adulto inmovilizara a un bebe. Después le sugerí que empujara contra mi frente. Sin embargo nuevamente no pudo moverme. Extendí mis piernas hacia delante, y balanceándome, levante mis piernas del piso mientras él seguía empujando. Quedo tan sorprendido que empezó a estudiar Aikido.
A: Cuando dice que presiona a una persona con un solo dedo, ¿presiona un punto vital?
O-Sensei: Dibujo un círculo alrededor de él. Su poder se encierra dentro de ese círculo. No importa que tan fuerte sea, no puede extender su poder fuera del círculo. Se vuelve impotente. Así, si presionas a tu oponente mientras estás fuera de su círculo, lo puedes controlar con tu dedo índice o tu dedo meñique. Esto es posible porque tu oponente se ha vuelto impotente.
B: Una vez más, es una cuestión de física. También en judo, cuando tiras a un oponente o lo controlas te pones en la misma posición. En judo, te mueves en varias direcciones e intentas poner a tu oponente en la misma posición.
B: ¿Cuál es una buena edad para empezar a entrenar Aikido?
Kisshomaru UeshibA: Puedes empezar a entrenar al rededor de los 7 u 8 años, aunque idealmente un entrenamiento serio debería comenzar por los 15 o 16 años. Físicamente hablando, el cuerpo se fortalece y los huesos se hacen más fuertes a esa edad. Además, el Aikido contiene muchos aspectos espirituales (por supuesto, también otras formas de budo), por lo que a esa edad uno comienza a adquirir un perspectiva del mundo y la naturaleza del budo. Por todo esto, yo diría que 15 o 16 años son una buena edad para iniciar el estudio del Aikido.
B: Comparado con judo, en Aikido hay pocas ocasiones donde uno agarra con su oponente. Así que no se requiere de mucha fortaleza física en Aikido. Por otro lado, puedes manejar a no solo un oponente sino a muchos oponentes al mismo tiempo. Esto es verdaderamente ideal como un budo. En este sentido, ¿hay muchos bravucones que han venido a estudiar Aikido?
Kisshomaru UeshibA: Por supuesto, este tipo de individuos se inscriben también, pero cuando este tipo de personas estudian Aikido con la intención de usarlo como un instrumento para pelear, no duran mucho. Budo no es como bailar o ver una película. Llueva o haya sol, debes practicar todo el tiempo durante toda tu vida si quieres progresar. En particular, el Aikido es como un entrenamiento espiritual utilizando una forma de budo. No puede ser cultivado como una herramienta por aquellos que lo quieren para pelear. También, aquellos inclinados hacia ese tipo de violencia cesan de comportarse de esa manera cuando aprenden Aikido.
B: Ya veo... Por medio de un entrenamiento constante dejan de comportarse
como bravucones.
O-Sensei: Como el aikido no es un bu (método marcial) de violencia sino un arte marcial de amor, no te comportas violentamente. Conviertes la violencia de tu oponente en una forma gentil. No se comportan más bravuconamente.
B: Ya veo. No es controlar violencia con violencia, sino transformar la violencia en amor.
B: El Aikido contiene muchos elementos espirituales. ¿Cuánto tomará el adquirir una compresión básica del Aikido iniciando desde el principio?
Kisshomaru UeshibA: Puesto que hay gente coordinada y no coordinada no puedo
hacer una afirmación general, pero cuando una persona practica cerca de tres meses podrá tener una idea de lo que es el Aikido. Aquellos que han completado tres meses de práctica podrán entrenar por seis meses. Si practicas seis meses, podrás continuar indefinidamente. Aquellos que tengan un interés superficial abandonaran antes de los tres meses.

Traducción por Ch. Leyes.

lunes, 5 de enero de 2009

IKKYO



Ikkyo, nikyo, sankyo, yonkyo y gokyo son los principios del Aikido. Son las técnicas de luxación e inmovilización que se utilizan en nuestro arsenal técnico.
Ahora bien, ¿Qué milagro de la ciencia consigue que se pueda dominar a un ser humano mucho más grande simplemente con su brazo?
Evidentemente, lo de simple es pura retórica, pues todos sabemos que el ikkyo es una de las técnicas más complicadas. Así pues, nos centraremos en el inicio del movimiento del primer principio.
Realizaremos una pequeña introducción anatómica que nos abrirá los ojos al respecto de esta técnica.
Sea un hombro, éste está compuesto por cuatro articulaciones, todas ellas dependientes entre si, a saber:
Esterno-clavicular, acromio-clavicular, húmero-cubital y escápulo-torácica, esta última no es fisiológicamente una
articulación, pero a nivel funcional si.



Todas estas articulaciones se encuentran en íntima relación, supeditándose los moviemientos de unas a las otras, es por ello que la lesión de una de ellas imposibilita el movimiento de las otras.

En la realización del Ikkyo, tras la ruptura del agarre o la recepción del atemi, se realiza una rotación interna del húmero sobre la escápula, esto es, se "mete hacia adentro el hombro y se empuja el brazo contra el uke". En este momento, si nuestro centro está bien situado y los pasos anteriores son correctos, utilizaremos el húmero del uke como una palanca, cosa que potencia nuestra fuerza hasta límites infinitos.





Efectuado este movimiento, lo que sucede en el hombro del uke es la puesta en tensión de una serie de ligamentos internos de la articulación escápulo-humeral, concretamente los ligamentos gleno-humerales anteriores. (Llamaremos glena a la estructura anatómica de la escápula donde se aloja el húmero.)



Cuando la tensión de estos ligamentos es excesiva, para evitar una luxación del húmero, la escápula se desliza sobre el tórax, descendiendo el hombro del uke, lo que provoca el descenso de todo su cuerpo.



En este momento, buscamos el espacio donde no hay apoyo y hacemos descender a nuestro pobre uke, siempre controlándole el brazo, pues la rotación que le imprimimos a su brazo es la que le mantiene el hombro bajo.





Y éste es todo el misterio del Ikkyo, bueno, de la primera parte de la técnica. La colocación del centro y el momento de la entrada son tanto o más importantes que lo anteriormente descrito.

martes, 30 de diciembre de 2008

Aikido y Agricultura


Quizás de pocos es sabido o reconocido que la agricultura era un punto muy importante en la vida de Morihei, el cual ponía en práctica su visión de unión a la Naturaleza sacralizando la tierra y trabajándola a la vez, como si fuera él mismo, es decir, como un acto de misogi. Pocas referencias explícitas, por no decir ninguna, existen al respecto de la agricultura y Morihei, pero por suerte, existe otro magnífico Japonés que ha revolucionado el mundo de la agricultura "natural" devolviéndole su dimensión libertadora y sacralizada. Un libro en especial "La senda natural del cultivo" entrega hojas y hojas de inspiración y aliento en el cual siento unas conexiones muy profundas y en muchos casos con las palabras de Morihei y con la idea de Kannagara. Este hombre se llama Masanobu Fukuoka, y es conocido como "el agricultor del No-Hacer". Personalmente invito a todo aquel que se sienta atraido a hacer una lectura de este magnífico libro y a lanzarse a una práctica agraria en busca de sí mismos y de la dimension sagrada de la naturaleza. Aquí os transcribo un pequeño e inspirador párrafo:
"... Cuando el espíritu humano y la vida humana se mezclan con el orden natural y el Hombre se entrega al servicio de la Naturaleza, vive libremente como parte integrante que es del Mundo Natural, subsistiendo en su munificencia sin tener que recurrir a esfuerzos concienzudamente diseñados. Este tipo de cultivo al cual he bautizado con el nombre de Cultivo Natural Mahayana es el que se realiza cuando el Hombre está unido a la Naturaleza, porque esa es la forma de cultivo que trasciende al tiempo y al espacio y alcanza el cenit de la comprensión y de la sabiduría.
Esta relación entre el Hombre y Naturaleza es como un matrimonio ideal en el que los esposos, reunidos, llevan a cabo una vida perfecta sin pedir nada, dando y recibiendo todo uno del otro. El Cultivo Mahayana es la verdadera encarnación de a vida en sintonía con la Naturaleza. Aquellos hombres que viven una vida así son ermitaños y sabios."
Fuente:Kohai Mu, Aiki O'Kami

domingo, 28 de diciembre de 2008

Aikido:Arte sin estilo

entrevista con Mitsugi Saotome Sensei
Extraído y traducido de Aikido Shobukan News
ASN_Una pregunta sobre O'sensei: Usted podría decir que él tenía un estilo de aikido, porque era una persona enseñando la técnica que había desarrollado. Ahora hay muchos dojos enseñando diferentes estilos físicos. ¿Es esto un progreso o una regresión de la técnica que él enseñó?
MS_O'sensei era una persona, pero no enseñaba un estilo. Estudié con él aproximadamente por 20 años. O'Sensei siempre estaba en movimiento, como un gran río. ¿Que clase de estilo tiene un río? No tiene. Presente diferentes tipos de movimientos pero continúa siendo un río. Los estudiantes de O'Sensei éramos como viajeros en bote, observando diferentes partes de su progreso. Hoy un estudiante puede decir, O'Sensei enseñaba esto, O'Sensei enseñaba aquello; la gente tiene diferentes recuerdos. O'Sensei nunca hablo de un estilo, nunca estuvo atado a un estilo. Sensei refinó su técnica toda su vida; siempre innovando, progresando; pero también mostrando Daitoryu, Takeuchi ryu y otros movimientos básicos de aikijujitsu.
Mientras O'Sensei enseñaba en diferentes épocas y a diferentes personas, solía mostrar diferencias en el Aikido. A veces venía gente religiosa a los seminarios que dictaba O'Sensei y él mostraba el lado espiritual del Aikido. Es como la historia de los tres ciegos que conocen un elefante. Cada uno toca una parte del elefante. El primero toca los pies y dice que el elefante es como una gran columna! Otro toca el cuerpo y dice, no parece una gran pared. El tercero toca la trompa y dice que el elefante es como un caño que se mueve. Cada ciego esta cerca de una parte diferente. O'Sensei era el elefante y sus estudiantes éramos ciegos.
¿Que clase de estilo enseño yo? Siempre estoy cambiando, pero uso los mismos principios. El Aikido no tiene estilos. Cada persona es diferente en estructura corporal y destreza física. En dos personas ikkyo se ve diferente. Ellos usan el mismo principio pero la aplicación cambia .La técnica en aikido aparece cuando la persona conecta la destreza con su tamaño corporal.
Todos y cada uno vienen al Dojo a practicar por motivos diferentes. Y eso está bien .Algunos vienen por ejercicio, por salud y algunos por un arte marcial. Es una búsqueda personal. No es una competición, donde la meta es convertirse en campeón. Cada persona es un campeón, eres tú conectándote con tu vida. Es innecesario comparar, quien es esto, quien es aquello, todo el mundo tiene su lugar. En otras artes marciales, la competición deportiva es la meta .Esto destruye la esencia del arte, no hay mas metas individuales.
Aquí, cada uno elige un propósito. El Aikido ayuda a realizar los individuos. Si el Aikido se convierte en deporte sería completamente diferente. Con reglas las posibilidades técnicas se ven disminuidas. No es posible descubrir una gran variedad de aplicaciones. El Aikido no esta en la misma categoría que el golf, tennis o el boxeo. Tenemos gran variación de los movimientos físicos.
ASN_Recientemente, en un artículo de hombu dojo se dijo que el entrenamiento con armas no era importante para el trabajo a manos vacías. ¿Cual es su opinión sobre esto?
MS_ Esto también es el reflejo de las diferentes experiencias de la gente. O'Sensei entrenaba mucho con bokken y jo. Si yo realizo ukemis, entonces tengo experiencia...Otras personas pueden tener la experiencia pero no pueden enseñar. Usted puede entonces ir a diferentes escuelas de armas como Iaido o Kashima Shinto ryu. Pero… el aikido incluye el trabajo con armas. De otra forma, usted no puede descubrir al aikido.
ASN_ ¿Cuales son los puntos importantes del entrenamiento con armas?
MS_ La percepción es diferente, así como también el juicio de la distancia y la posición. Con armas el entrenamiento es más intenso. El keiko con armas es muy importante para el físico, para la percepción. El cerebro esta alerta, la distancia es más dinámica. Ese es el problema de algunos maestros de aikido, no pueden impartir ese conocimiento. Pero yo pienso que el Hombu esta algo preocupado acerca de la imagen del aikido si se usan armas.
ASN_¿Una imagen negativa?
MS_Puede ser. O no quieren insultar a gente de kendo y otras escuelas.
ASN_¿Cual es la principal diferencia entre aikiken y kenjitsu?
MS_Pienso que no hay diferencia. Ambos usan conceptos aiki, y kumitachi, y kumijo siempre usa percepción aiki.
ASN_Con manos vacías, hay una sensación de tacto y de intención para usar aiki. Con armas, ¿como se genera ese mismo tipo de sensación?
MS_Esa es una pregunta simple con una respuesta muy complicada. Algunas personas no sienten esas cosas. En la práctica con armas, es algo así como, extender la energía. De nuevo, la distancia marca la diferencia. Los principios son los mismos .Si lo ataco con dos espadas, son dos manos, no hay diferencia. La gente trata, como en la primera pregunta, de encontrar un estilo, porque la gente siempre esta tratando de categorizar. La gente busca una trinchera segura, pero el estilo no es una trinchera. La guerra no tiene estilo.
ASN_Tenemos por un lado movimientos físicos de aikido, pero cada vez más, usted habla de energía, de sentimiento, de comunicación y percepción. ¿Como pueden los alumnos entrenar y cultivar esas ideas?
MS_Le respondo con una pregunta. He estado enseñando aikido por más de 20 años. Aun hoy sigo diciendo: ¿Eso es shihonague?. Muchos de los principiantes no comprenden, no es mi trabajo. La enseñanza de la técnica es trabajo de los alumnos avanzados." Esto es shihonage, el pie va aquí…". Son los más experimentados estudiantes los que dan esa clase de instrucción. Hay muchos yudanshas -Entonces, ¿como piensa Ud. que enseño a diferentes niveles? Mi responsabilidad es ayudar también a todos los estudiantes.
La relación sempai-kohai resuelve esto. La gente a veces no quiere crecer, no quiere superarse. No están lo suficientemente hambrientos. A veces el maestro está muy cerca de los alumnos y los ciega. Mis alumnos en washington pueden decir " Oh sensei viene al dojo todo el tiempo, no es especial" Pero la gente de otros países vienen, viajan mucho para estar aquí.. Cuando están lo suficientemente hambrientos, ellos vienen.
ASN_Por favor explique los conceptos de Nakazume y Metsuke.
MS_Nakazume es el estudio de como conectar el centro. Metsuke es el mantenimiento de la correcta visión. Esta relacionado con kikubaru, o buena energía, alerta.
Engloban al estudio de la energía. Algunos no tienen Nakazume y pierden conexión con uke. Nakazume significa siempre adelante. Siempre hacia el centro de uke. En shomenuchi ikkyo, muchos miran el brazo que golpea y pierden conexión con el centro de uke. Entonces si se dirige al centro de uke, entra y sale ikkyo waza. Si el ataque es shokomenuchi y me enfoco en el brazo, otra vez pierdo conexión. ES estar siempre mirando y conectando.
Nakazume, metsuke y Kikubaru se conectan y forman un triángulo. El estudio del mismo forja la correcta actitud y el alerta. Si la actitud cambia, la percepción cambia. Si la percepción es más amplia el centro de uke se abre. La actitud te conecta a Kikubaru, tu sentir.
La actitud es importante, como al dar una conferencia, conocer como hablar, como caminar, como gesticular...
Además luce bien. cuando tu esclarecimiento o alerta espiritual cambia, tu actitud física cambia. Los movimientos se vuelven bellos. La belleza es destreza, es poder interior, no solo una imagen. Una persona con equilibrio interior luce bella. Todos tenemos esa belleza. Esta es la lección más valiosa para la vida cotidiana. La actitud física no es otra cosa que: el reflejo del espíritu.
Esta es una verdadera necesidad para este país. Mientras más tiempo practiques, más cambiara tu vida. Esta sociedad ha perdido esta clase de educación. Solamente los militares tienen instrucción en comportamiento. En épocas pasadas las familias nobles eran educadas en esta forma.
La educación no es libertad. Es tomar autoridad y orden para mejorar a la gente. Esa es la educación real. En la vida moderna esto esta siendo destruido; todo es libre en extremo. Los niños no pueden ser libres. Deben de aprender el correcto comportamiento, no la libertad. La libertad es como una mascota sin educación. Al no tener disciplina, se mete en problemas. Los mayores y los padres dan educación, una guía para las acciones justas.
ASN_Algunas personas dicen que la educación es lo único que nos da libertad verdadera.
MS_ No Lo más importante para un individuo es el orden. Ha sido un punto importante por cientos de años, en todo país. ¿Como hacer mejores personas y mejores líderes?. En una familia noble no hay libertad. Hay muchas reglas: la forma correcta de comer, la forma correcta de dirigirse a los demás, la forma correcta de caminar. Es muy importante, pero la gente menosprecia esto. ¿por qué debo mantener la tradición? .. Porque los niños se educan mejor así. También la tradición forja el respeto. La gente no se muestra respetuosa si no posee orgullo. La gente hoy piensa que la libertad lo es todo. Pero los niños necesitan una guía, para llegar a ser correctos. Los niños son más flexibles. Sus mentes absorben la información de manera estupenda .Si los padres y la sociedad les suministra una guía, los niños son personas correctas. Se llama sentido común, parece libertad pero nunca pierde el rumbo. Si se tiene libertad sin una guía no se sabe donde ir. Cuando los niños tienen pistolas y le disparan a la gente, la sociedad no les dio una guía.
El cerebro humano es diferente al de los perros o gatos. La educación es muy necesaria para nosotros. Las mascotas aprenden a sentarse, echarse, hacerse el muerto. Los humanos debemos aprender como formar parte de una sociedad. La sociedad no es una jungla. ¿Por qué tenemos ceremonias en el dojo? ¿Es todo el mundo libre de entrar y salir del tatami? ¿La gente viene y dice -hey vos, enseñame-? No. Formamos en línea, aplaudimos, decimos onegaishimasu. Hay una manera correcta, respeto. El cuidado de los niños es importante, sin ceremonias, sin etiquetas; ¿qué clase de sociedad creamos?
¿Por qué la etiqueta es tan importante? Una sociedad de guerreros, donde todo el mundo porta una espada, es la más estructurada sociedad. El entrenamiento marcial no es solo técnicas de supervivencia, es sentido común, buen juicio. La gente no puede decir simplemente, debes respetarme. Si tú respetas a los demás, entonces te respetan. Si tú dices, soy un sempai, debes respetarme, ¿a quién le importa?.
Si comparamos la relación estudiante-maestro en Japón y USA. En Japón la relación es más tirante, incluso más que la relación de padres e hijos. Yo tuve suerte, tuve muy buenos maestros cuando era joven. Siempre tuve en el dojo entrenamiento y una guía.
Mientras crecía el dojo era mi oasis. Si me sentía solo e infeliz, me dirigía al dojo. Mi madre solía preguntarme porque iba al dojo todo el tiempo. Un dojo puede ser un segundo hogar, no solo un lugar en donde se enseñan técnicas. Esa era el negocio de O'Sensei. Algunas personas piensan en un negocio como una forma de hacer dinero. Para un Dojo eso no es importante. Si eres joven, anciano, ven y siéntete confortable, siéntete como en tu casa. Esa era la visión de O?Sensei, él nunca se preocupaba por cuanto dinero ingresaba al dojo. El dojo es tu hogar, debes mantenerlo limpio y ordenado. No es solo pagar, tomar las clases e irte. Yo soy más feliz que otros comerciantes. En un dojo de aikido, debes cuidar de la gente. Los buenos maestros son pacientes, aman a sus alumnos, la relación sempai kohai no es suficiente. Un buen maestro debe demostrar amor. ¿Quien le confiere al sensei poder y autoridad? Los estudiantes.
Traducción por Ch. Leyes.