Dojo Kannagara No Michi

Bienvenidos al sitio oficial del Dojo Kannagara No Michi perteneciente a la Asociación Nacional de Aikido Aiki-Zen. En este sitio encontrarás información acerca de nuestro Dojo y su Dojo Central, como también, algunas actividades y artículos que sean del interés de practicantes de artes marciales de todos los estilos.
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miércoles, 3 de junio de 2009

El infierno del maestro


"Un monje preguntó al maestro Chao-chou:

- Maestro, ¿usted también irá al infierno?

- El maestro respondió: Yo seré el primero en ir al infierno.

- El monje preguntó: ¿por qué debería usted, un gran sabio, ir al infierno?

- El maestro respondió: Si yo no voy, ¿quién estará allá para enseñarte?.·

El arte de los Maestros Zen. Antología. Tao-Yuang

viernes, 17 de abril de 2009

El bosque de cedros

En 1939, el diplomático japonés Chiune Sugihara, que ocupaba un puesto en Lituania durante una de las épocas más terribles de la humanidad, salvó a miles de judíos polacos de la amenaza nazi, concediéndoles visados de salida.
Su acto de heroismo fue mencionado en una oscura nota al pié de página que pasó desapercibida en la historia de la guerra, hasta que los supervivientes por él salvados decidieron contar lo sucedido. Pronto su valor y grandeza comenzaron a ser celebrados, llamando la atención de los medios de comunicación e inspirando a algunos autores a publicar libros que lo describían como el "Schindler japonés".
Mientras tanto, el gobierno de Israel estaba reuniendo los nombres de los salvadores para recompensarlos por sus esfuerzos. Una de las maneras que el estado judío tenía de reconocer su deuda para con esos héroes, consistía en plantar árboles en su homenaje. Cuando la valentía de Sugihara fue revelada, las autoridades israelitas planearon, como era la costumbre, plantar un bosque de cerezos - árbol tradicional en el Japón - en su memoria.
De repente, en una decisión sorprendente, la orden fue revocada. Decidieron que, en comparación con el valor de Sugihara, los cerezos eran un símbolo insuficiente y optaron por un bosque de cedros, más vigoroso y de connotaciones más sagradas, por haber sido usado en el Primer Templo.
Cuando los árboles ya estaban plantados, las autoridades descubrieron que "Sugihara" en japonés, podía ser escrito como....bosque de cedros.
Fuente:Página de Paulo Coelho

miércoles, 15 de abril de 2009

«Aprendí artes marciales porque decían que bailar era de chicas»

Es uno de los más de setenta bailarines que componen la compañía de Ángel Corella, la primera agrupación privada de danza clásica de España, con sede en La Granja de San Ildefonso. Además de coreógrafo, George Birkadze (Georgia, 1975), ha traído hasta Segovia el Jiu-Jitsu brasileño, un arte marcial del que es máximo representante en España y que enseña en el gimnasio Hélade de la localidad granjeña.
-¿Qué vino primero, la danza o las artes marciales?
-Empecé a bailar con 10 años, pero se metían conmigo porque decían que la danza era cosa de chicas, así que a los 13 decidí hacer artes marciales. Aprendí con Rafael Haubert, cinco veces campeón del mundo.
-¿Jiu-Jitsu brasileño y ballet se complementan bien?
-Muy bien. El Jiu-Jitsu da elasticidad y mucha fuerza; es además muy bueno para la salud, pues es gimnasia natural en la que se utiliza todo el cuerpo y que hace más fácil la recuperación. Yo nunca me canso cuando corro, por ejemplo.
-¿En qué consiste exactamente este arte marcial?
-Es un arte de Brasil que fue llevado allí por los japoneses a principios del siglo XX y que fue adaptado para igualar las fuerzas del hombre débil y el fuerte. En el Jiu-Jitsu brasileño no hay diferencia de peso ni de sexo -yo peso 63 kilos y lucho con gente de 110- y se actúa a pleno rendimiento hasta que el contrario se rinde. Es un combate sin reglas en el que todo vale. El entrenamiento es duro, aquí venimos a hacernos daño para saber después qué y cómo tenemos que protegernos.
-¿Hay interés por el Jiu-Jitsu en Segovia?
-Sí, ya que todo lo que enseño se puede aplicar en el día a día. Ahora imparto clases a ocho chicos en La Granja, aunque hasta el momento no ha habido promoción. A partir de junio intentaré enseñar en Segovia.
-¿Y a Ángel Corella?, ¿también le enseña a él?
-La verdad es que no tiene mucho tiempo, está siempre muy ocupado.
-¿Cómo está resultando la experiencia de trabajar con él?
-Trabajar con él es lo que siempre había soñado, ha sido mi ídolo toda la vida. Desde hace tres años, es además mi jefe y mi amigo, de lo cual estoy muy contento.
Fuente:Nortecastilla.es

martes, 14 de abril de 2009

Un relato que nos explica la historia del arte de los bonsáis
























Había una vez, un anciano Ministro chino cansado de las preocupaciones que el gobierno le exigía.Por las mañanas, cuando se miraba al espejo, entendía que no le quedaban muchos años por vivir, pues se veía cada vez más arrugado. Los hombros le pesaban e iba encorvándose.Un día decidió dejar todo y marcharse a las montañas.En el camino, se detuvo a descansar y se sentó sobre una enorme piedra a beber agua, pues hacía mucho calor.Al tragar el segundo sorbo escuchó una vocecita que le decía - ¡Por favor, dame un poco de tu agua!-. El anciano chino miró hacia todas partes pero no vio a nadie y creyó que había enloquecido a causa del sol.Se mojó la cabeza para refrescarse y de nuevo escuchó la voz - ¡Por favor, buen hombre, dame un poco de agua!-. Con miedo comprobó que la voz salía de algún lugar muy cerca suyo e inclinándose vio un arbolito creciendo en un hueco de la piedra. Tenía el aspecto de viejo, con sus ramas retorcidas, la corteza rugosa y el tronco girado sobre sí mismo, pero se alzaba sólo unos centímetros del suelo. ¡Pobrecillo! Dijo para sí mismo y mojó abundantemente al pequeño árbol.Durante mucho tiempo estuvo observándolo y sin saber si el árbol le hablaba o eran sus propios pensamientos, entendió que no hacen falta muchas riquezas para vivir, que la belleza no proviene del lujo y los adornos sino de adentro de uno mismo, que el verdadero valor está en seguir adelante aún cuando todo parece perdido.El anciano pasó allí, junto al árbol todo el día y toda la noche y se hubiese quedado toda la vida porque estaba aprendiendo cosas muy valiosas que ningún sabio había podido hacerle entender.Sin embargo debía partir y para no perder a su “amigo”, lo quitó con cuidado de entre las piedras y haciendo unos agujeros para que saliera el agua, lo plantó en su cazuela de comer arroz.Colocado allí resultaba magnífico, tanto que a su paso por todos los pueblos, los hombres ricos querían comprárselo y los pobres le imploraban que les dejara mirarlo sólo un instante. De ninguna manera lo hubiese vendido, era su compañero y su maestro.De él aprendió a comer menos, sólo lo necesario. A vestirse de manera sencilla y a no cargar más de lo imprescindible. Descubrió que un ser humano no es más que un árbol, es diferente y que los dos merecen el mismo respeto.Pasó el tiempo y la fama del anciano creció en toda China. Se decía de él que era un mago con poderes para empequeñecer cualquier cosa que se le presentase. De alguna manera era cierto, ya que amaba tanto a aquel árbol y a todos los árboles que procuró rodearse de todos los que encontró entre las piedras de la montaña.Pronto tuvo un enorme jardín de bellos árboles en miniatura. Construyó pequeños puentes que cruzaban diminutos ríos y modeló figuras en arcilla de gente pescando o descansando. Una mañana, el anciano despertó y fue a lavarse la cara en el lago junto a su casa. Al inclinarse, observó su imagen reflejada en el agua y con sorpresa comprendió que no solo no había envejecido más sino que su rostro parecía más joven, con menos arrugas, tranquilo y sereno. Los árboles le habían devuelto sus cuidados. Ellos eran los verdaderos magos. Esta historia, es tan sólo un cuento, pero bien puede haber sido cierta, puesto que los orígenes del Bonsái se pierden en el tiempo y miles de anécdotas tratan de explicar cómo comenzó este bello arte.
Fuente:www.mistralbonsai.com

lunes, 13 de abril de 2009

Sonidos del silencio


¿Quién de nosotros no tuvo un momento de extremo dolor? ¿Quién nunca sintió, en algún momento de la vida, ganas de desistir?
¿Quién todavía no se sintió sólo, extremadamente sólo, y tuvo la sensación de haber perdido la dirección de la esperanza?
Ni las personas famosas, ricas, importantes, están libres de tener sus momentos de soledad y de profunda amargura...
Fue lo que le ocurrió a uno de los reconocidos compositores de todos los tiempos, llamado Ludwig Van Beethoven, que nació en 1770, en Bonn, Alemania, y murió en 1827, en Viena, Austria...
Beethoven vivía uno de esos días tristes, sin brillo y sin luz. Estaba muy abatido por el fallecimento de un príncipe de Alemania, que era como un padre para él...
El jóven compositor sufría de una gran carencia afectiva. Su padre era alcohólico y lo agredía fisicamente. Falleció en la calle, por esa causa ...
Su madre murió muy jóven. Su hermano biológico nunca lo ayudó en nada, y, súmese a todo esto, el agravamiento de su enfermedad. Síntomas de sordera, comenzaban a perturbarlo, al punto de dejarlo nervioso e irritado...
Beethoven solamente podía oír usando una especie de trombón acústico en el oído. El llevaba siempre consigo un papel o un cuaderno, para que las personas escribiesen sus ideas y así poderse comunicar, pero no todas tenían paciencia para eso, ni para leer sus labios...
Notando que nadie entendía, ni lo ayudaba, Bethoven se retrajo y se aisló. Por eso ganó la fama de misántropo. Fue por todas estas razones, que el compositor cayó en una profunda depresión. Llegó a escribir un testamento, diciendo que se iba a suicidar...
Pero como ningún hijo de Dios está olvidado, llegó la ayuda espiritual, a través de una muchacha ciega, que vivía en la misma modesta pensión, donde Beethoven se había mudado, y que le dijo casi gritando: "Yo daría todo por poder ver una noche de luna"
Al oírla, Beethoven se emociona hasta las lágrimas. Al fin y al cabo , él podia ver. El podía poner su arte en sus composiciones...
Las ganas de vivir se renovaron y entonces compuso una de las piezas más hermosas de la humanidad: "Sonata Claro de Luna"
En su tema, la melodía imita los pasos lentos de algunas personas, posiblemente, los suyos o los de otros, que llevaban el cajón mortuorio del príncipe, su protector...
Mirando al cielo plateado por la luna, y recordando a la muchacha ciega, como al preguntarse el por qué de la muerte de un mecenas tan querido, él se deja sumergir en un momento de profunda meditación transcendental...
Algunos estudiosos de música dicen que las tres notas que se repiten, insistentemente, en el tema principal del 1º movimento de la Sonata, son las tres sílabas de la palabra "why"? u otra palabra sinónima, en alemán...
Años después de haber superado el sufrimiento, llegaría el incomparable Himno a la Alegria, la 9ª sinfonia, que corona la misión de este compositor, ya totalmente sordo.Himno a la Alegria expresa su gratitud a la vida y a Dios, por no haberse suicidado...
Todo gracias a aquella muchacha ciega, que le inspiró el deseo de traducir, en notas musicales, una noche de luna...
Usando su sensibilidad, Beethoven retrató, a través de la melodía, la belleza de una noche bañada por la claridad de la luna, para alguien que no podía ver con los ojos físicos.
Enrique Baldovino
Fuente:www.palabras7.cl

jueves, 9 de abril de 2009

El maestro Sung, una leyenda viva de las artes marciales



A los 70 años, sigue dando cátedras de taekwondo, disciplina que introdujo en la Argentina en 1967; la historia de un precursor que sorteó varios obstáculos para llevar adelante su filosofía.
Seguramente, cuando el maestro Nam Sung Choi llegó a la Argentina, hace cuarenta años, no imaginó que se convertiría en el pionero de una disciplina deportiva. Por aquel entonces, tras un interminable viaje en barco, arribó a nuestro país con la férrea idea de mejorar su calidad de vida y en lo único que pensaba era en llevar adelante su profesión de comerciante e instalarse en la Argentina. Su fin era obtener un bienestar que en su Corea natal no podía lograr por una guerra civil que no reparaba en sacrificios humanos.
Transcurría junio de 1967. Sung había sido campeón asiático de taekwondo, un arte marcial que aquí no se conocía. Y después de ver que el ramo comercial no daba los frutos deseados y tras un breve tiempo como albañil ("me enfermé por llevar bolsas de 50 kilos; yo pesaba 63", comenta), pensó en enseñar esa técnica aquí. "Me costaba hablar de taekwondo. Por una parte, yo no conocía bien el idioma. Incluso me había puesto a aprender inglés, porque no sabíamos que en la Argentina se hablaba español... Y por otro lado los potenciales alumnos sólo tenían nociones de karate y judo. Me llevó tres años imponer las ideas de mi disciplina; es más, al comienzo debí promocionarlo como karate coreano para que muchos supieran de qué se trataba", aclara este hombre de 70 años, que luce una graduación de 9° dan (la más alta es 10° y hay uno solo en el mundo).
Una charla con Sung es casi una clase teórica, en la que el maestro ejemplifica con movimientos todo lo que cuenta. Con sus manos golpea en el aire, toma la tarjeta de invitado con la que ingresó en la redacción y la usa de objetivo para mostrar la diferencia que existe entre dar un golpe normal y darlo con un movimiento de cadera.
"Yo vivía con mis paisanos en el viejo hotel Torino. Había llegado con Han Chang Kim y Chung Kwan Duk, que también practicaban la disciplina. Fuimos a Canal 9 para mostrar lo que hacíamos y gracias a eso conseguimos que nos aceptaran en un gimnasio de Ramos Mejía, al que me llevó un judoca de apellido Aspera y donde comencé a dar clases", recuerda.
Para entonces, Martín Karadagian estaba armando el staff de personajes para su Titanes en el ring y lo convocó. Sung fue a ver un entrenamiento y no lo convenció el modo de combatir ni el exceso de show. "Para un hombre de mi tamaño no era lógico pelear cuerpo a cuerpo contra esos fornidos luchadores. Le dije que lo mío era defensa personal y si los pateaba les iba a romper una pierna. Entonces no participé." Igual, Karadagian se quedó con algo de Sung: su nombre, que empleó para caracterizar a un obeso y malvado personaje conocido como el Coreano Sun .
Sung se ocupó también de la rivalidad entre su arte y el karate. "En el taekwondo no sólo se avanza de frente. El karate utiliza mucho las manos, pero nosotros también las piernas, nos movemos más y atacamos por los costados", explica. "El nombre no es caprichoso. Tae significa piernas; kwon, manos, y do es lo referente a la espiritualidad. Por eso es importante una buena enseñanza, porque debe transmitir respeto y moral, más allá de la técnica. Es clave formar buenas personas. Cuando un alumno saluda a su maestro no es porque el arte marcial lo obligue, sino que lo hace porque se lo dicta el corazón."
Sung sigue en actividad en su gimnasio de avenida Córdoba y Lavalleja. Y les agradece a sus alumnos avanzados en cada clase porque, gracias a ellos, puede ponerse el uniforme, ajustarse el cinturón y hacer lo que más ama: transmitir el espíritu de su taekwondo.

Por Daniel Meissner
De la Redacción de LA NACION
Colaboró: Jose Maestre

viernes, 16 de enero de 2009

El mejor guerrero del mundo


Caucasum era un joven valiente, experto espadachín, que soñaba con convertirse en el mejor guerrero del mundo. En todo el ejército no había quien le venciera en combate, y soñaba con convertirse en el gran general, sucediendo al anciano cobardón que ocupaba el puesto. El rey le apreciaba mucho, pero el día que le contó su sueño de llegar a ser general, le miró con cierto asombro y le dijo:

- Tu deseo es sincero, pero no podrá ser. Aún tienes mucho que aprender.

Aquello fue lo peor que le podía pasar a Caucasum, que se enfureció tanto que abandonó el palacio, decidido a aprender todas las técnicas de lucha existentes. Pasó por todo tipo de gimnasios y escuelas, mejorando su técnica y su fuerza, pero sin aprender nuevos secretos, hasta que un día fue a parar a una escuela muy especial, una gris fortaleza en lo alto una gran montaña. Según le habían contado, era la mejor escuela de guerreros del mundo, y sólo admitían unos pocos alumnos. Por el camino se enteró de que el viejo general había estudiado allí y marchó decidido a ser aceptado y aprender los grandes secretos de la guerra.

Antes de entrar en la fortaleza le obligaron a abandonar todas sus armas. "No las necesitarás más. Aquí recibirás otras mejores". Caucasum, ilusionado, se desprendió de sus armas, que fueron arrojadas inmediatamente a un foso por un hombrecillo gris. Uno de los instructores, un anciano serio y poco hablador, acompañó al guerrero a su habitación, y se despidió diciendo "en 100 días comenzará el entrenamiento".
¡100 días! Al principio pensó que era una broma, pero pudo comprobar que no era así. Los primeros días estaba histérico y nervioso, e hizo toda clase de tonterías para conseguir adelantar el entrenamiento. Pero no lo consiguió, y terminó esperando pacientemente, disfrutando de cada uno de los días.
El día 101 tuvieron la primera sesión. "Ya has aprendido a manejar tu primera arma: la Paciencia", comenzó el viejo maestro. Caucasum no se lo podía creer, y soltó una breve risa. Pero el anciano le hizo recordar todas las estupideces que había llegado a hacer mientras estaba poseido por la impaciencia, y tuvo que darle la razón. "Ahora toca aprender a triunfar cada batalla". Aquello le sonó muy bien a Caucasum, hasta que se encontró atado a una silla de pies y manos, subido en un pequeño pedestal, con decenas de aldeanos trepando para tratar de darle una paliza. Tenía poco tiempo para actuar, pero las cuerdas estaban bien atadas y no pudo zafarse. Cuando le alcanzaron, le apalearon.

El mismo ejercicio se repitió durante días, y Caucasum se convenció de que debía intentar cosas nuevas. Siguió fallando muchas veces, hasta que cayó en la cuenta de que la única forma de frenar el ataque era acabar con la ira de los aldeanos. Los días siguientes no dejó de hablarles, hasta que consiguió convencerles de que no era ninguna amenaza, sino un amigo. Finalmente, fue tan persuasivo, que ellos mismos le libraron de sus ataduras, y trabaron tal amistad que se ofrecieron para vengar sus palizas contra el maestro. Era el día 202.
-"Ya controlas el arma más poderosa, la Palabra, pues lo que no pudieron conseguir ni tu fuerza ni tu espada, lo consiguió tu lengua".

Caucasum estuvo de acuerdo, y se preparó para seguir su entrenamiento.
"Esta es la parte más importante de todas. Aquí te enfrentarás a los demás alumnos". El maestro le acompaño a una sala donde esperaban otros 7 guerreros. Todos parecían fuertes, valientes y fieros, como el propio Caucasum, pero en todos ellos se distinguía también la sabiduría de las dos primeras lecciones.
"Aquí lucharéis todos contra todos, triunfará quien pueda terminar en pie". Y así, cada mañana se enfrentaban los 7 guerreros. Todos desarmados, todos sabios, llamaban al grupo de fieles aldeanos que conquistaron en sus segundas pruebas, y trataban de influir sobre el resto, principalmente con la palabra y haciendo un gran uso de la paciencia. Todos urdían engaños para atacar a los demás cuando menos lo esperasen, y sin llegar ellos mismos a lanzar un golpe, dirigían una feroz batalla...
Pero los días pasaban, y Caucasum se daba cuenta de que sus fuerzas se debilitaban, y sus aldeanos también. Entonces cambió de estrategia. Con su habilidad de palabra, renunció a la lucha, y se propuso utilizar sus aldeanos y sus fuerzas en ayudar a los demás a reponerse. Los demás agradecieron perder un enemigo que además se brindaba a ayudarles, y recrudecieron sus combates. Mientras, cada vez más aldeanos se unían al grupo de Caucasum, hasta que finalmente, uno de los 7, llamado Tronor, consiguió triunfar sobre el resto. Tan sólo habían resistido unos pocos aldeanos junto a él. Cuando terminó y se disponía a salir triunfante, el maestro se lo impidió diciendo: "no, sólo uno puede quedar en pie".
Tronor se dirigió con gesto amenazante hacia Caucasum, pero éste, adelantándose, dijo:

- ¿De veras quieres luchar?. ¿No ves que somos 50 veces más numerosos? Estos hombres lo entregarán todo por mi, les he permitido vivir libres y en paz, no tienes ninguna opción.

Cuando dijo esto, los pocos que quedaban junto a Tronor se pusieron del lado de Caucasum. ¡Había vencido!

El maestro entró entonces con una sonrisa de oreja a oreja: "de todas las grandes armas, la Paz es la que más me gusta. Todos se ponen de su lado tarde o temprano". El joven guerrero sonrió. Verdaderamente, en aquella escuela había conocido armas mucho más poderosas que todas las anteriores.
Días después se despidió dando las gracias a su maestro, y volvió a palacio, dispuesto a disculparse ante el rey por su osadía. Cuando este le vio acercarse tranquilamente, sin escudos ni armas, sonriendo sabia y confiadamente, le saludó:

- ¿que hay de nuevo, General?
Fuente:cuentosparadormir.com

viernes, 9 de enero de 2009

El botín de los vencidos


Perdieron la guerra, pero ganaron amigos para siempre. Seis soldados 'rojos' se reúnen desde 1942
Por Natalia Junquera

Cedida por Jacinto Arévalo

Yo soy El Muerto", responde Enrique Manso, de 89 años, cuando le preguntan su nombre."¡Pero di por qué! ¡Explica por qué te llamamos así!", grita Pedro Macías, alias Piter, de 94. "¡Porque le olían muchísimo los pies! ¡A muerto!", se adelanta sin dejarle contestar.


Enrique arrastra el mote desde los 16 años, cuando le pusieron un fusil en la mano para que defendiera la sierra de Madrid del avance de las tropas franquistas con el resto de compañeros del Batallón Alpino. Es uno de los seis ex combatientes de la Guerra Civil que esta semana se reunieron en un café de la capital para "recontar las batallitas". Llevan haciéndolo desde 1942. Entonces tenían que reunirse de forma clandestina, pero eran muchos más, hasta 30. El Muerto, con 89 años, es el más joven de este grupo de supervivientes. El mayor es Piter, de 94. Ninguno de los seis aparenta su edad. Tampoco el encuentro parece el de un grupo de hombres que ha visto matar y morir, a veces, antes de cumplir los 18. Durante casi tres horas, los seis ancianos ríen como niños mientras recuerdan los únicos momentos de la guerra fratricida que se pueden repetir entre carcajadas.

"Por la noche insultábamos a los otros [los nacionales]. Ellos nos gritaban '¡Rooojos! ¡Hijos de la Pasionariaaaaa!', y nosotros, para fastidiar, les llamábamos lo mismo. A veces también les decíamos: 'Ayer estuve con tu novia. Es muy feaaaa!", recuerda Adolfo Ruiz, de 92 años. Acudió voluntario a alistarse en el Batallón Alpino cuando estalló la guerra. "Lo hice porque pensé que allí no tendría que pegar tiros y podría seguir esquiando. Era campeón de España".

En ese encuentro al que han sido fieles durante 66 años se lee otra historia de la Guerra Civil. La de la amistad que surge entre dos hombres malvestidos y hambrientos que acaban de recibir un fusil y temen tener que usarlo. La del miedo compartido que crea vínculos de lealtad para siempre. Las tres horas se van en recordar, entre risas, anécdotas cómicas, picantes y hasta alguna escatológica. Obedecen un pacto no escrito de no revivir los tramos más atroces de su vida, pero la crueldad de aquella guerra está presente en todos sus recuerdos, incluidos los que hoy prefieren recordar entre risas.

"Organizábamos encuentros con el enemigo. Ellos tenían tabaco de Canarias, y nosotros, papel de fumar de la fábrica de Alcoy, así que nos lo intercambiábamos. Incluso organizamos un partido de fútbol...", cuenta José Iturzaeta, de 90 años.

Le interrumpe Piter. "¡Ese partido lo organicé yo! Bajé a hablar con ellos [los nacionales] a La Granja y, cuando volví, el mando me quería fusilar por confraternizar con el enemigo. Ya habían escrito mi condena de muerte. Al final me libré porque otro mando intercedió...".

No utilizan apenas la palabra "enemigo". Eran apenas unos niños. Enrique tenía 16 años cuando le dieron un arma para defender un país en guerra. José, 17. Por eso, Piter pretendía jugar al fútbol "con los otros" para pasar el rato y Alfredo hacía bromas sobre la novia del soldado que no veía al otro lado, como si fuera un amigo del barrio.

"Una vez empezaron a dispararnos y uno de nosotros gritó: '¡Pero no dispares más, hombre, que le vas a dar a alguien!'. ¡Y pararon!", recuerda José. "Otras veces oías: '¡No me cago en tu padre porque seguro que es el mío!".

Sobre todo, recuerdan, tenían miedo al frío. "Hubo casos de congelaciones y de desorientación por ventiscas", cuenta José. "Estábamos a veintitantos bajo cero. Una vez se congeló un mulo. Uno que era matarife lo descuartizó y empezamos a comérnoslo como locos. Aquello nos supo a gloria. Comeríamos cada uno un kilo de carne. Pero, de repente, uno de nosotros empezó a llorar. Le dije 'Tú ¿por qué lloras, infeliz?'. Y me contestó: 'Lloro porque no puedo comer más. ¡Estoy lleno!".

Piter intenta enseguida restarle dramatismo. "Teníamos un complemento alimenticio por la altura: mantequilla y pan". José insiste: "Íbamos a Rascafría a comprar leche, y cuando volvíamos se había congelado y era una pasta fría".

Casi todos tenían madrinas de guerra que les escribían y les enviaban ropa. "Yo estaba enamorado de la mía. Se llamaba Lucía", asegura Adolfo. "Hace dos años vi su esquela en el periódico", añade emocionado. Esta vez es José el que trata de recuperar las risas: "Anda, pero si eras un picaflor...". Le ayudan sus compañeros: "Éste tenía un montón de novias. Le gustaban más las mujeres...".

Durante el tiempo que duró la guerra, y antes de que les dijeran que la habían perdido, que tiraran sus armas al río y huyeran como pudieran, los miembros del Batallón Alpino prepararon una gran ofensiva a La Granja y Segovia que nunca se llegó a ejecutar, sufrieron una emboscada en la que murieron dos compañeros y se enfrentaron en combate al ejército enemigo en el Puerto del Reventón en febrero de 1938. "Nos sorprendieron al amanecer", recuerda José. "Atacaron con artillería del 7,5 transportada por mulos a los que previamente, por la noche, habían calzado las patas con trapos para que no hicieran ruido". Piter añade: "Eran 20 por cada uno de nosotros. No teníamos nada que hacer". "Nos retiramos a Rascafría y nos bombardeó la aviación alemana e italiana. De 30, quedamos 15", recuerda José. "Teníamos fusiles de 1800 y una mala ametralladora", añade Adolfo.

Cristóbal Hidalgo, de 91 años, que se incorporó más tarde al Batallón Alpino, recuerda haber tenido entre las manos una metralleta Hotchkiss. Las balas que disparaba han aparecido en la trinchera excavada recientemente en Ciudad Universitaria por un equipo de estudiantes de historia y arqueología dirigido por el arqueólogo Alfredo Ruibal en un proyecto financiado por la Universidad Complutense.

Los hallazgos del equipo de Ruibal dan fe de lo terriblemente inferior que era aquel ejército. "Hemos encontrado proyectiles del último tercio del siglo XIX. Los republicanos disparaban con excedentes militares de la Primera Guerra Mundial. También encontramos casquillos de 1916, y unas balas italianas muy raras, llamadas Vetterli, que corresponden a unos fusiles antiquísimos, muy poco fiables. Los había vendido Rusia. Parece que a los republicanos se les acabó esa munición y tuvieron que tirar los fusiles porque ya no había con qué dispararlos. También han aparecido trozos de granada rusa justo al lado de la trinchera, cartuchos de caza, porque al principio salieron con las armas que tenían en casa, e incluso un proyectil del tipo de fusil que se utilizó en la conquista del Oeste de EE UU", explicó Alfredo Ruibal.Bajo la tierra han quedado muchas pistas con las que los historiadores tratan de reconstruir la vida de los hombres que permanecieron atrapados durante cuatro años en aquella trinchera de 30 metros de longitud. Setenta años después aún se ven sus huellas: las marcas de los sacos terreros, los restos de una pequeña fogata que los republicanos utilizaban para calentarse y cocinar, los zapatos que llevaban -"eran muy humildes, sólo hemos encontrado una bota militar"-, la estrella roja de la boina de un miliciano, una lata de comida - "que abrieron con una bayoneta porque aún se ven las marcas...- y dos medallitas religiosas -"quizá el hallazgo más emotivo, porque demuestra que en las trincheras de guerra hasta los más ateos terminan creyendo en Dios".

Aunque lo peor para Pedro Macías, Enrique Manso, José Iturzaeta, Adolfo Ruiz, Cristóbal Hidalgo y Antonio Sánchez, que apenas interviene porque ya no se lo permite el oído, quizá vino después de la guerra. De eso apenas hablan. Pese a todo, Piter también es capaz de recordar con ironía ocho años de prisión en Carabanchel. "Me obligaron a trabajar para levantar la cárcel. ¡El pájaro construyó su propia jaula!". -
Fuente:ElPais.com

lunes, 29 de diciembre de 2008

Indra Devi


Mataji Indra Devi, conocida en las Américas como la primera dama del yoga, nació en Rusia el 12 de Mayo de 1899.
Su madre perteneció a la nobleza rusa y su padre era de origen sueco. Desde muy joven, Eugenie Peterson, se sentía atraída por la India, por su cultura y su espiritualidad.En 1920, durante la guerra civil, ella y su madre, salieron de Rusia para establecerse en Alemania, donde Eugenie entró a formar parte de un famoso teatro ruso. En calidad de estrella del mismo, visitó la mayoría de las capitales europeas. Su gran sueño, el de viajar a la India, se realizó en 1927. Allí vivió durante doce años; primero como visitante, luego como esposa de un diplomático extranjero y finalmente como estudiante de yoga. Indra Devi, como se la llamó más tarde, comenzó su entrenamiento de yoga después de haber sido curada por medios yóguicos de una dolencia del corazón que le había aquejado durante cuatro años.Durante su estadía en la India, la entonces Señora Strakaty hizo muchas cosas no convencionales, desde aparecer como personaje principal de la película india hasta mantener una estrecha amistad con Pandit Nehru y otros luchadores por la libertad de la India.También conoció personalmente a Mahatma Gandhi, y al gran poeta Rabindranath Tagore entre otros; se caracterizaba por sentirse feliz y a gusto tanto en un palacio de Maharaja como en la morada de un pobre. Su marido fue transferido a China y, estando ya en Shangai, Indra Devi, siguiendo el deseo de su maestro, Sri Krishnamacharya, abrió una escuela de yoga, la primera en China, en febrero de 1939. A raíz de sus recitales en el teatro, Indra Devi también adquirió fama como intérprete de danzas de los templos hindúes que había aprendido en Bombay.Una vez concluida la primera guerra mundial, Indra Devi volvió a la India para seguir sus estudios personales de yoga avanzado en los Himalayas. Allí, en las alturas del palacio de montaña del Marajá de Theri, ella escribió su primer libro: "Yoga", con prólogo del Dr.G.V.Deshmukh, publicado en 1948. Indra Devi comenzó a dar clases y conferencias sobre el tema, llegando a ser conocida como la primera occidental que enseñaba yoga en la India. Un año más tarde, a fines de 1946, fue llamada a Shangai para disponer de sus bienes. Para entonces, su esposo había regresado a Europa donde falleció. En lugar de regresar a la India, como lo había planeado, Indra Devi se subió a un barco rumbo a California, donde llegó en enero de 1947.
Pronto comenzó a dar clases y conferencias de yoga en Hollywood, contando entre sus estudiantes a Ramón Navarro, Jennifer Jones, Greta Garbo, Robert Ryan y Gloria Swanson, a quien dedicó su libro "Yoga for americans" (Editado aquí como "Yoga para todos").
Otros dos libros, "Por siempre joven, por siempre sano", y "Renueve su vida practicando yoga" fueron también publicados por Prentice Hall en Nueva York. Todos llegaron muy pronto a ser best sellers y se vendieron en 29 países siendo traducidos a 10 idiomas diferentes.En 1953 se casó con el Dr.Sigfrid Knauer, un distinguido médico y raro humanista, quien ayudó mucho a su esposa en su trabajo, ya que ella estaba sumamente ocupada en dar clases, conferencias, programas de televisión y de radio, así como conferencias de prensa en Estados Unidos y México. Después de obtener la ciudadanía americana, fue cuando legalizó el nombre de Indra Devi; ella viajó a la India donde su libro traducido al hindú llegó a ser conocido en todo el país y hasta llegó a ganar un premio del gobierno por el mejor libro de "no ficción". En 1960, Mataji apareció en los grandes titulares internacionales al presentar el yoga a funcionarios del Kremlin, en Moscú, durante una conferencia arreglada por el embajador de la India, el Sr. K.P.S.Menon al explicar a Kosigin, Gromyko, Mikoyan y otros el verdadero significado del yoga y sus beneficios, Mataji fue la responsable del levantamiento de la prohibición que pesaba sobre esta antigua ciencia india.Fue aclamada por la prensa extranjera como la "mujer que introdujo el yoga en el Kremlin". Al año siguiente su esposo compró una hermosa estancia en Tecate, México, cerca de la frontera con California. Allí estableció un centro internacional de adiestramiento para maestros de yoga. En 1966 viajó nuevamente a la India y a Vietnam con el fin de conducir meditaciones sobre la luz. Durante esta estancia en su patria espiritual, conoció a Sathya Sai Baba, adorado por millones de personas en todo el mundo como avatar de esta era. Viviendo en Tecate, efectuó 24 viajes a la India hasta que en 1977 se mudó nuevamente a este país, desde donde viajó para dar conferencias a las Tres Américas. El gobierno de San Salvador, la invitó para introducir yoga en las escuelas del país. Es importante destacar que es la primera vez que un gobierno comprende el inmenso y beneficioso valor del yoga para la formación completa, total e integral de la juventud. Mataji Indra Devi vino a la Argentina por primera vez en 1982. En 1985 se radica definitivamente en la Argentina comenzando una amplia tarea de difusión del yoga clásico, dando conferencias y seminarios en distintas ciudades de la Argentina, en Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, México en América, y España y Alemania en Europa.En noviembre de 1987, participa en el Primer Congreso latinoamericano de yoga realizado en Montevideo, Uruguay, y es nombrada presidenta honoraria de la Confederación Latinoamericana de Federaciones Nacionales de Yoga. En junio de 1988 creó la "Fundación Indra Devi, Yoga, Arte y Ciencia de Vida"; a través de la misma se organiza el I II y III Encuentro de Instructores de yoga (abril de 1988/1989/1990) contando con la participación de Profesores Argentinos, Americanos y Europeos. Mataji Indra Devi asistió como invitada especial al Congreso de Zinal 1988/1989/1990 organizado por la Unión Europea de Federaciones Nacionales de yoga; su concurrencia contó con el auspicio del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina. En octubre de 1988 participa en el Congreso Mundial realizado en Uruguay y organizado por la Confederación y Unión Latinoamericana de Federaciones Nacionales de Yoga (C.U.L.F.N.Y). En julio de 1989 fue nombrada presidenta honorífica del Congreso Mundial realizado en Sao Pablo, Brasil, organizado por C.U.L.F.N.Y. y ha sido invitada especialmente a participar en la 5ta Conferencia Internacional a realizarse en California en el mes de febrero de 1990 organizado por Unity in Yoga. En enero de 1989 visitó a su Maestro Sri Krishnamacharya que cumplía 100 años. En febrero visitó México dando conferencias y retiro espiritual en Cuernavaca.En Marzo y Junio del mismo año visita Asunción-Paraguay y Belho Horizonte-Brasil dando conferencias y clases públicas. En agosto 1989 dicta seminarios y conferencias en Alemania (Franckfurt Nüemule y Munich); en septiembre visita España para el lanzamiento en ese país de sus libros editados por Javier Vergara.En Febrero del año 1990 asiste al Congreso de Unity in Yoga Murrieta Hots Springs-California.En abril visita Mendoza (Argentina) dando cursos y conferencias y fue declarada huesped de honor; en Mayo viaja a Rusia visitando Riga y Moscú y otros. En julio 1990 realiza una gira por Estados Unidos/Los Angeles, Santa Mónica, Portland,Seatle, Santa Cruz, San Francisco y Palo Alto; Curacao. Esta gira la realiza acompañada por los directores de su Fundación, Iana y David Lifar. En agosto 1990 visita Alemania ciudades de Nüemule y Müzlein, en Bélgica, Bruselas y Answeret.En Octubre 1990 visita Bahía Blanca (Argentina) dando seminarios y conferencias y en noviembre visita La Rioja dando seminarios y conferencias y en diciembre visita Paraná. En Febrero 1991 realiza seminarios en Los Angeles, Santa Mónica y Curacao. En Abril de 1991 se lanza el libro Sai Yoga. Que fue considerado la sorpresa en la Feria del Libro, pues encabezó la lista de los más vendidos. En mayo de 1991 es invitada a San José de Costa Rica al Congreso de Integración Americana organizada por Unity in Yoga, donde asistieron personalidades de toda Latinoamérica. En julio vuelve a Costa Rica invitada por la Universidad por la Paz, organismo dependiente de las Naciones Unidas a dictar seminarios y conferencias. Como en otras oportunidades estuvo acompañada del Dr. David Lifar.
En agosto de 1991, visita Alemania, Frankfurt, Nüemule, Answeret, en septiembre visita Inglaterra, Londres, Oxford y otros dando seminarios y conferencias en las distintas ciudades; visita París donde también dicta seminarios y conferencias. En Octubre, 1991, viaja a Rosario y Santa Fe (en Argentina); en noviembre viaja a Tucumán y a Córdoba donde da seminarios y conferencias. En Abril de 1992 conduce un retiro espiritual que se realizo en Capilla del Monte, Pcia de Cordoba, ademas de dar conferencia en esa misma ciudad y en San Marcos Sierra.
En Mayo de 1992 viaja a Rusia invitada por el Comite Olimpico de ese país, dando charlas y seminarios. En esta oportunidad viajo acompañada de Iana y David Lifar. Natalia Apostolli fue la persona encargada de arreglar todo su programa en dicho país. En Junio de 1992, se lanza su Biografia,"Indra Devi, una Vida un Siglo", que escribio Natalia Apostolli, con singular exito, editada por Javier Vergara. También en este mismo mes viaja a la U.S.A. para conducir un Retiro Espiritual en los alrededores de Washington. Participó en un programa especial organizado en las NACIONES UNIDAS el dia 17 de Junio. En Julio 1994 viaja a California, Los Angeles y Portland, donde da Seminarios y Conferencias. También en ese mes de Julio viaja a la India y parte en Agosto de 1992 a Alemania, Bélgica y España dando seminarios y conferencias. En Setiembre 1992, visita México donde da también seminarios y conferencias.El 16 de Octubre de 1992, participa del Primer Encuentro Interreligioso, que se realiza en la Facultad de Medicina. Durante los meses de Octubre, Noviembre y Diciembre de 1992 participa de imnumerables presentaciones por TV, diarios y revistas.En Febrero de 1993, Visita la ciudad de Punta del Este, dando una conferencia con singular éxito.Abril de 1993, dicta una conferencia pública en Bs.As., en el Shopping Unicenter, con una asistencia masiva.En Mayo de 1993, parte nuevamente para los U.S.A., donde participa en Los Angeles dando un seminario.En Julio viaja nuevamente a la India. Y en Agosto visita nuevamente Alemania dando seminarios.En Octubre 1993, regresa a la Argentina, participa de una conferencia pública que se realizo en Alto Palermo Shopping. En Diciembre 1993, dicta una Charla en el Teatro Lorange, a beneficio de la Fundacion Camino Abierto.n Enero de 1994 conduce un seminario que se realizo a bordo de un barco, que recorrio el Golfo de Mexico.En febrero de 1994, visita la India, pasa por los Ashram de Sw. Premananda, y Sw.Dayananda dando charlas en los mismos.En Abril de 1994 Mataji participa de numerosos programas de televisión, radio y prensa.En Mayo de 1994, como todas las veces que ella está en Buenos Aires, participa de Retiros Espirituales que se organizan en Los Cardales.El 20 de Mayo, partió para Rusia invitada por el Embajador Argentino en dicho país, Dr. Juan Carlos O'Lima, para dar charlas y conferencias.En Junio 1994 recibe Mensión Especial por la Acción Comunitaria, otorgada por el Rotary Club, del Distrito 4890. Como embajadora del Yoga en el mundo, recibe en 1994 el premio Obelisco de Oro en el Centro Cultural San Martín. Su figura se vuelve cada vez más reconocida y es así como diarios, revistas, programas de radio y televisión la llaman continuamente para realizarle reportajes. En 1995 es convocada para la foto de la revista Gente con los personajes del año y el suplemento Clarín Mujer la elige como una de las mujeres más importantes de 1998. Durante todos estos años viaja incansablemente y visita en innumerables oportunidades a su querida India, donde pasa los los ashram de Swami Premananda y Swami Dayananda, entre otros. Cuando está en Buenos Aires, ha participado en los retiros espirituales que se organizan en Los Cardales, Provincia de Buenos Aires, junto a Piero, ayundándolo a difundir su tarea con los chicos en el campo; también organizaron juntos el programa Canciones, Yoga y ustedes, que se difundió en Neuquén y Bariloche. En enero de 1995 inicia su viaje a Israel, donde participa del Congreso de Yoga para la Paz en Medio Oriente, realizado en Jerusalén. Poco después se publica su nuevo libro, Respirar bien para vivir mejor, y la serie de fascículos, Yoga y Salud, Curso práctico de Yoga y Curso práctico especializado de Yoga, reunidos más adelante en forma de tres volúmenes. En 1996 se presenta su libro Palabras del corazón. En ese mismo año comienza a dictar clases de Yoga junto con David Lifar en la cárcel de hombres (Unidad Nº 2 de Devoto) y en la de mujeres (Unidad Nº 3 de Ezeiza).
En abril de 1996 y 1997 se llevan a cabo la I , II y III Convención Nacional de Yoga, organizadas por la Fundación, con la asistencia de instructores y alumnos de todo el país y con la presencia de Mataji dando charlas y guiando meditaciones. Indra Devi murió el 26 de abril de 2002 por causas naturales.
Fuente:NuevoSer.com

lunes, 15 de diciembre de 2008

Alojamiento a cambio de diálogo


Con tal que proponga a sus moradores, y lo gane, un debate sobre cualquier aspecto del budismo, todo monje vagabundo tiene derecho a quedarse en un monasterio Zen. Si por el contrario, sale derrotado, deberá marcharse.
Dos hermanos, ambos monjes, vivían solos en un monasterio en el norte de Japón. El hermano mayor era muy docto, mientras que el pequeño era estúpido y le faltaba un ojo. Un monje vagabundo llegó cierto día al monasterio en busca de alojamiento. Según la costumbre, desafió a los hermanos a entablar una discusión sobre la sublime enseñanza. El mayor, que se encontraba bastante cansado de tanto estudiar, pidió al más joven que ocupara su puesto. “Ve y arréglatelas para que el diálogo se haga en silencio”, le aconsejo, pues conocía su escasa habilidad con las palabras. El joven monje y el recién llegado se dirigieron al oratorio y tomaron asiento.
Poco después, el forastero llegaba corriendo hasta el lugar donde se encontraba el hermano mayor. “Puedes sentirte satisfecho”, le dijo. “Tu joven hermano es un eminente budista. Me ha derrotado”. “Cuéntame cómo se desarrolló el diálogo”, le rogó el hermano mayor. “Al sentarnos”, explicó el viajero, “yo levanté un dedo, representando a Buda, el Iluminado. El replicó levantando dos dedos, dando a entender que una cosa era Buda y otra sus enseñanzas. Tras lo cual yo alcé tres dedos, simbolizando al Buda, sus enseñanzas y sus seguidores, llevando una vida armoniosa. Pero él me lanzó entonces un puño a la cara, indicándome que las tres cosas proceden de una comprensión única. Fue así como ganó, y por lo tanto yo no tengo derecho a quedarme”. Dicho esto, reemprendió su camino.
“¿Dónde se ha metido ese tipo?” preguntó el hermano menor, que salía entonces del monasterio. “Tengo entendido que ganaste el debate”. “No gané nada. Vengo a darle una paliza a ese monje”. “Cuéntame cuál fue el tema de la discusión”, dijo el hermano mayor. “¡El tema!... Pues bien: Nada más sentarnos, ese tipo levantó un dedo, insultándome al insinuar que sólo tengo un ojo. No obstante, puesto que se trataba de un forastero, pensé que era mi obligación portarme cortésmente, así que le mostré dos dedos, felicitándole por su buena suerte, que le había permitido conservar ambos ojos. Pero entonces, el muy miserable alzó impunemente tres dedos, sugiriendo que entre él y yo no sumábamos más que tres ojos. Esto me sacó de mis casillas y empecé a darle de puñetazos, pero él logró escapar y así acabó todo”
Del libro: Carne de Zen, huesos de Zen.

jueves, 4 de diciembre de 2008

El secreto de la eficacia


Ito Ittosai, incluso después de haberse convertido en un experto y en un profesor famoso en el arte del sable, no estaba satisfecho de su nivel. A pesar de sus esfuerzos, tenía conciencia de que desde hacia algún tiempo no conseguía progresar. En efecto, los sutras cuentan que el Buda se sentó bajo una higuera para meditar con la firme resolución de no moverse hasta que no recibiera la comprensión última de la existencia del Universo. Determinado a morir en ese mismo sitio antes que renunciar, el Buda realizó su voto: despertó la Suprema Verdad.

Ito Ittosai se dirigió pues a un templo con el fin de descubrir el secreto del arte del sable. Durante 7 días y 7 noches estuvo consagrado a la meditación.

Al alba del octavo día, exhausto y desalentado por no haber conseguido saber algo más se resignó a volver a su casa, abandonando toda esperanza de penetrar el famoso secreto.

Después de salir del templo tomó una carretera rodeada de árboles. Cuando apenas había dado unos pasos, sintió de pronto una presencia amenazante detrás de él y sin reflexionar se volvió al mismo tiempo que desenvainaba el sable.
Entonces se dio cuenta que su gesto espontáneo acababa de salvarle la vida. Un bandido yacía a sus pies con un sable en la mano.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Budo leyendas 1

Un hombre comía en una posada ajeno a cuatro moscas molestas.
Entraron tres Ronin (Samurais sin señor) que miraron con envidia a sus dos formidables sables que representaban una fortuna y una gran satisfacción se vio en sus caras.
Parecía indefenso contra los tres. Sentados en una mesa vecina comenzaron a provocarle en voz alta tratando de empujarle a un duelo. El hombre mostraba una profunda indiferencia, los otros aumentaron sus cáusticos comentarios, entonces alzando los palillos con los que comía, con cuatro rápidos movimientos, sin esfuerzo atrapó las cuatro moscas y colocó delicadamente sus instrumentos sin dignarse hacer caso de los tres bribones. Un pesado silencio siguió a la escena, los tres Ronin comprendieron que ante ellos se encontraba un hombre de extraordinaria maestría. Huyeron. Mucho después supieron que el hombre era Miyamoto Musashi, aprovechar este momento de vulnerabilidad del adversario es el efecto de los grandes maestros, es porque el adversario debe parecer transparente, hacer ver y no ver al contrario, o verlo como quien ve a una montaña lejana. Una imagen espiritual dicha para definir al contrario en el espejo. "Es como contemplarse en el espejo, la forma y el reflejo se observan. Tú no eres el reflejo, pero el reflejo eres tu". Es entonces una lucha contra sí mismo lo que buscan las artes marciales como fin.

Enseñanza: La contienda no es siempre necesaria, la mejor manera de ganarla es que ésta no se produzca.
Fuente:Portal Budo

martes, 14 de octubre de 2008

El mundo lo mueve la espontaneidad...

Habia en Japón dos templos cuyos sacerdotes habían estado enemistados durante siglos. Tal era el enfrentamiento que si los dos sacerdotes se encontraban por la calle desviaban la mirada.

Los dos sacerdotes tenían a su cargo dos chicos que les servían y hacían los recados. Y temían que al ser unos niños pudieran hacerse amigos al encontrarse por la calle. De modo que uno de los sacerdotes le dijo a su discípulo:
Recuerda, el otro templo es nuestro enemigo. No hables nunca con el chico del otro templo. Son gente peligrosa. Nunca te fíes de ellos. Evítalos como se evitan las enfermedades. ¡Evítalos como si fuera la peste!.
Estas palabras despertaron el interés del chico...acostumbrado a grandes sermones...a escuchar extrañas escrituras cuyo lenguaje no era capaz de entender. No había nadie con quién jugar, ni siquiera con quién hablar. Al oír esta advertencia surgió la tentación. Aquel día se cruzó con el chico del otro templo y no pudo evitar hablarle y preguntar:
¿A dónde vas?
El otro chico asimilaba mejor las enseñanzas y a base de escuchar alta filosofía se había vuelto un poco filósofo. Así que respondió:
¿Ir? Nadie va y nadie viene. Es algo que ocurre. Voy donde el viento me lleve .

Había oído a su maestro decir muchas veces que así es como vive un Buda, como una hoja muerta que va donde el viento la lleve. Y así continuó:
Yo no existo. Si no hay quien vaya, ¿cómo voy a ir? ¿de qué tonterías hablas? Soy una hoja muerta. Allá donde le viento me lleve...
El otro chico se quedó estupefacto. No pudo ni responder. Se sintió realmente avergonzado y pensó: “ Mi maestro tiene razón al no hablar con esta gente. Sí que son gente peligrosa y rara. ¿qué manera de responder es esa? Le he hecho una pregunta simple, de hecho yo sabía adónde iba, los dos vamos al mercado. Una respuesta simple habría bastado.” Al regresar le dijo a su maestro:
- Lo siento, perdóname. No te hice caso. Me lo habías prohibido. De hecho me sentí tentado a partir de tu prohibición. Es la primera y última vez que hablo con esa gente tan peligrosa. Le hice una pregunta muy simple, “¿ a dónde vas?” y él empezó a decir cosas raras: “No hay ir, no hay venir. ¿quién viene? ¿quién va? Soy un vacío total...una hoja muerta al viento...donde el viento me lleve...” ¡Te lo advertí! Mañana tienes que hablar con él. Espérale en el mismo sitio y pregúntale otra vez: ¿A dónde vas?, y cuando empiece a decir esas cosas, tú dile simplemente: “Es verdad, eres una hoja muerta, y yo también. Pero cuando el viento sopla...¿dónde vas? ¿adónde puedes ir entonces?”...dile eso y le avergonzarás. No sabrá que decir. Quedará derrotado. Tiene que hacerlo. Esa gente nunca ha podido derrotarnos en ningún debate. Mañana haz lo que te digo. El chico se levantó temprano. Estaba inquieto. No paraba de recrear en su mente cómo se desarrollaría la escena. Repetía una y otra vez su respuesta. “Es verdad, eres una hoja muerta...es verdad, eres una hoja muerta....” Llegó al lugar en el que esperaría al otro chico, se sentó a esperar y siguió repitiendo: “¿Adónde puedes ir entonces?...¿Adónde puedes ir entonces?”. Esta vez estaba preparado. Cuando vio venir al muchacho pensó: “ahora va a ver”.
- ¿A dónde vas?- le preguntó y esperó su oportunidad...
Y el otro chico respondió: - A donde me lleven las piernas.
Ni una palabra sobre el viento. Ni una palabra sobre la nada. Ni sobre si existía o no...¿qué podía hacer ahora?. La respuesta que tan eficientemente había aprendido ahora resultaba absurda. Claramente no venía a cuento hablar del viento, ni de las hojas muertas. De nuevo quedó abatido. Se sentía verdaderamente avergonzado por su estupidez mientras pensaba: “Desde luego este chico es bien raro...se sabe unas cosas muy extrañas...ahora va y me dice que dónde le lleven las piernas.” Volvió con su maestro y el maestro le dijo: -¡Te había dicho que no hablaras con esa gente! Son peligrosos, lo sabemos desde hace siglos. Pero ahora hay que hacer algo. Mañana vuelve a preguntarle a dónde va, y cuando te diga: “A dónde me lleven mis piernas”, tú dile: “Y si no tuvieras piernas?. De un modo u otro hay que callarle la boca.
Y así, al día siguiente, el chico le preguntó al otro:
-¿A dónde vas? – y aguardó la respuesta.
Y el otro chico dijo: Voy al mercado, a comprar verduras. Moraleja: normalmente, la humanidad funciona basándose en el pasado...y la vida sigue cambiando. La vida no tiene ninguna obligación de ajustarse a nuestras conclusiones. Por eso la vida es tan desconcertante, sobre todo para las personas que tienen preparadas todas la respuestas. Pero la vida nunca plantea las mismas preguntas. Así que debemos intentar no actuar por medio del pasado.

domingo, 12 de octubre de 2008

Todo el mundo tiene un genio adentro al que probablemente ni conoce ni reconoce, dice Michael Gelb

Este hombre, nombrado 'Cerebro del año' en 1999 y quien considera que cada uno tiene un potencial por explotar, será conferencista en Expogestión 2008.
Asegura que muchos pasan la vida sin saber todo lo que son capaces de lograr.
"Genio es alguien que cambia al mundo entero, que hace algo positivo que transforma la vida, y los hay en todos los niveles: Leonardo da Vinci revolucionó el arte en todas las formas, Edison cambió el mundo con el fonógrafo y los genios de hoy pueden mejorar las realidades de sus compañías", afirma Gelb.
Cuando se le pregunta qué se siente haber sido nombrado 'Cerebro del año' en 1999 por el Brain Trust Charity, responde que es una experiencia maravillosa hacer que la gente tome conciencia de lo que puede hacer con su cerebro y su potencial.
El experto en pensamiento empresarial y creativo dice que la palabra genio viene del griego geniere, que significa darle fuerza a algo.
A lo que añade que aunque cada quien tiene su potencial, los padres, el sistema educativo y las compañías son las que ayudan a desarrollarlo.
Él asegura que lo hace a través de sus libros, entre los que se cuentan Cómo pensar como Leonardo da Vinci y Piense como un genio, y sus conferencias.
Por eso, este psicólogo y filósofo se dio a la tarea de entender el proceso creativo de varios personajes que marcaron la historia de la humanidad.
"Tenían que haber revolucionado la forma de ver el mundo y contar con influencia universal. Colón, por ejemplo, enseña la persistencia absoluta, Elizabeth I es aliada en la consulta de empresas por su equilibrio en el uso de poder y Einstein, modelo para solucionar problemas.
"Leonardo es una persona de todos los tiempos que representa el potencial humano", sostiene. Para Gelb, en este último caso, hay siete pasos que permiten definir la genialidad de da Vinci y esos son los que una persona que se cree común y corriente debería poner en práctica para desarrollar su potencial.
Por ejemplo, tener pensamiento independiente, tener aguzada la percepción sensorial , estar abierto al cambio, tener un balance entre arte y ciencia en los dos hemisferios del cerebro, y entre cuerpo y mente para mejorar la energía; contar con una visión holítistica, y ver todo como un sistema con diferentes conexiones.
Balance cuerpo-mente
Pero en uno de los puntos en los que Gelb hace énfasis es en la importancia del equilibrio cuerpo-mente, tal y como se concibe en las culturas orientales, con la práctica de chi kung, meditación, yoga, artes marciales, tai-chi.
Y no es gratuita la recomendación, pues el psicólogo es cinturón negro en Aikido y, precisamente, dice que ese conocimiento le ha llevado a desarrollar el pensamiento estratégico.
"La gente de negocios debe saber mantener ese balance, de lo contrario, lo único que logra es estresarse", recomienda.
"Hay que explotar al máximo el potencial y ser un poco genial para vivir una vida feliz y balanceada en el mundo de hoy".
Ni tanto ni tan poco
Pero, según dice Gelb en el libro sobre da Vinci, desafortunadamente las personas tienden a polarizarse según sus estilos hemisféricos.
"Los que tienen predominio del izquierdo trabajan en el departamento de finanzas de una compañía y se reúnen al lado del café, mirando por encima del hombro a los que trabajan con el derecho, porque piensan que ellos son soñadores y viven con la cabeza en las nubes.
En cambio, estos últimos, se reúnen al lado del agua fría y piensan en las estrechas mentes de los 'contadores'.
Lo cierto es que para el caso, a su juicio, los mejores administradores son los que logran balancear el análisis, la intuición, la seriedad, el juego, la planeación y la improvisación.
Siete principios de Da Vinci, según Gelb
Estos son de acuerdo con el libro Cómo pensar como Leonardo da Vinci:
Curiositá. La actitud de acercarse a la vida con una curiosidad insaciable, la búsqueda continua del aprendizaje.
Dimostrazione. El compromiso de poner a prueba el conocimiento, a través de la experiencia, la persistencia y la disposición a aprender de los errores.
Sensazione. El continuo refinamiento de los sentidos, especialmente de la vista, como medio para animar la experiencia.
Sfumato. ( esfumarse). La voluntad de aceptar la ambigüedad, la paradoja y la incertidumbre.
Arte/Scienza. El desarrollo del equilibrio entre la ciencia y el arte, la lógica y la imaginación. Pensar con todo el cerebro.
Corporalita. El cultivo de la gracia, la ambidestreza, la condición física y el porte.
Connessione. El reconocimiento de la interconexión de todas las cosas.
El ideal: genialidad e innovación
La genialidad está ligada a la innovación, según Michael Gelb, quien define esta última como la creación de un nuevo valor para el consumidor en el mercado.
"Ejemplos hay varios y marcas muchas: con el iPhone, se le dio valor a una tecnología existente; las subastas por eBay tienen un valor agregado y los computadores Dell, pueden ser como otros, pero son más accesibles y los mandan a la casa".
Para lograr resultados, el experto enfatiza en que hay que hacer desde un compromiso con la empresa hasta poner en práctica pequeños pasos que permitan continuar con el proceso.
Precisamente cita su libro 'Innovando como Edison', en que esboza cinco competencias claves que hay que tener.
Por ejemplo, estado mental para solucionar problemas, pensamiento caleidoscópico, pensamiento creativo y compromiso de todo el espectro (balance entre foco-relajación, estar serio y sonreír).También es necesario el mastermind o colaboración de todo el equipo de trabajo para lograr resultados extraordinarios y supercreación de valor, para poder enfrentar a la competencia.
Inteligencia
El ambiente también tiene que ver con el desarrollo de la genialidad y de la creatividad. Para Gelb, es claro que no son tan buenos los resultados de un empleado que trabaja en espacios aislados, mirando solo la pantalla del computador.
Lo peor es que la mayoría de la gente ha crecido con la idea del tradicional cociente intelectual, que hoy parece estar revaluado desde muchos aspectos.
Fuente:Portafolio.com