Dojo Kannagara No Michi

Bienvenidos al sitio oficial del Dojo Kannagara No Michi perteneciente a la Asociación Nacional de Aikido Aiki-Zen. En este sitio encontrarás información acerca de nuestro Dojo y su Dojo Central, como también, algunas actividades y artículos que sean del interés de practicantes de artes marciales de todos los estilos.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Nuestra mente

Nuestra mente tiene la tendencia a fijarse y no fluir. Arrastramos durante días, semanas y hasta años situaciones, emociones y pensamientos negativos. Los practicantes orientales nos aconsejan que debemos ser como un espejo que no retiene la imagen, que debemos fluir sin apegarnos a situaciones, emociones o pensamientos dañinos igual que una pelota de ping pong en un arroyuelo de montaña que sigue la corriente o una nube llevada por el viento.
A la mente le gusta el placer y nunca esta satisfecha con nada; siempre quiere más. Por eso en Oriente se aconseja dominar los sentidos e ir más allá de la mente a nuestro verdadero ser. Allí la mente conseguirá el mayor placer que jamás puede tener - la paz, y la felicidad que de ella brota y así quedará "enganchada" a un placer único y benévolo.
Una mente adiestrada es la mejor arma que tenemos para encontrar la salud, la paz, la felicidad y el bienestar.
Un tema recurrente en el arte oriental y que proviene de sus escrituras es el del monje que observa la luna llena frente a un lago... Cuando el lago está tranquilo puede observar el perfecto reflejo en las aguas, sin embargo si una pequeña piedra cae en el lago, la imagen se distorsiona y si existe un vendaval, no se puede distinguir nada. El lago representa la mente y la luna llena Nuestra Esencia. Cuando el lago de nuestra mente está tranquilo podemos tomar conciencia de nuestra verdadera esencia, pero si estamos alterados o agitados, la vorágine de pensamientos y emociones nos impiden percibir lo que realmente somos.
La concentración nos permite liberarnos de nuestras propias ataduras, ir más allá de la mente, de sus deseos y apegos, rescatarnos de nosotros mismos y hacernos libres, auténticamente libres para que actuemos según nuestros mejores criterio y llegar a establecer una relación directa con nuestro propio y profundo ser en armonía con todo lo que existe.

martes, 14 de octubre de 2008

El mundo lo mueve la espontaneidad...

Habia en Japón dos templos cuyos sacerdotes habían estado enemistados durante siglos. Tal era el enfrentamiento que si los dos sacerdotes se encontraban por la calle desviaban la mirada.

Los dos sacerdotes tenían a su cargo dos chicos que les servían y hacían los recados. Y temían que al ser unos niños pudieran hacerse amigos al encontrarse por la calle. De modo que uno de los sacerdotes le dijo a su discípulo:
Recuerda, el otro templo es nuestro enemigo. No hables nunca con el chico del otro templo. Son gente peligrosa. Nunca te fíes de ellos. Evítalos como se evitan las enfermedades. ¡Evítalos como si fuera la peste!.
Estas palabras despertaron el interés del chico...acostumbrado a grandes sermones...a escuchar extrañas escrituras cuyo lenguaje no era capaz de entender. No había nadie con quién jugar, ni siquiera con quién hablar. Al oír esta advertencia surgió la tentación. Aquel día se cruzó con el chico del otro templo y no pudo evitar hablarle y preguntar:
¿A dónde vas?
El otro chico asimilaba mejor las enseñanzas y a base de escuchar alta filosofía se había vuelto un poco filósofo. Así que respondió:
¿Ir? Nadie va y nadie viene. Es algo que ocurre. Voy donde el viento me lleve .

Había oído a su maestro decir muchas veces que así es como vive un Buda, como una hoja muerta que va donde el viento la lleve. Y así continuó:
Yo no existo. Si no hay quien vaya, ¿cómo voy a ir? ¿de qué tonterías hablas? Soy una hoja muerta. Allá donde le viento me lleve...
El otro chico se quedó estupefacto. No pudo ni responder. Se sintió realmente avergonzado y pensó: “ Mi maestro tiene razón al no hablar con esta gente. Sí que son gente peligrosa y rara. ¿qué manera de responder es esa? Le he hecho una pregunta simple, de hecho yo sabía adónde iba, los dos vamos al mercado. Una respuesta simple habría bastado.” Al regresar le dijo a su maestro:
- Lo siento, perdóname. No te hice caso. Me lo habías prohibido. De hecho me sentí tentado a partir de tu prohibición. Es la primera y última vez que hablo con esa gente tan peligrosa. Le hice una pregunta muy simple, “¿ a dónde vas?” y él empezó a decir cosas raras: “No hay ir, no hay venir. ¿quién viene? ¿quién va? Soy un vacío total...una hoja muerta al viento...donde el viento me lleve...” ¡Te lo advertí! Mañana tienes que hablar con él. Espérale en el mismo sitio y pregúntale otra vez: ¿A dónde vas?, y cuando empiece a decir esas cosas, tú dile simplemente: “Es verdad, eres una hoja muerta, y yo también. Pero cuando el viento sopla...¿dónde vas? ¿adónde puedes ir entonces?”...dile eso y le avergonzarás. No sabrá que decir. Quedará derrotado. Tiene que hacerlo. Esa gente nunca ha podido derrotarnos en ningún debate. Mañana haz lo que te digo. El chico se levantó temprano. Estaba inquieto. No paraba de recrear en su mente cómo se desarrollaría la escena. Repetía una y otra vez su respuesta. “Es verdad, eres una hoja muerta...es verdad, eres una hoja muerta....” Llegó al lugar en el que esperaría al otro chico, se sentó a esperar y siguió repitiendo: “¿Adónde puedes ir entonces?...¿Adónde puedes ir entonces?”. Esta vez estaba preparado. Cuando vio venir al muchacho pensó: “ahora va a ver”.
- ¿A dónde vas?- le preguntó y esperó su oportunidad...
Y el otro chico respondió: - A donde me lleven las piernas.
Ni una palabra sobre el viento. Ni una palabra sobre la nada. Ni sobre si existía o no...¿qué podía hacer ahora?. La respuesta que tan eficientemente había aprendido ahora resultaba absurda. Claramente no venía a cuento hablar del viento, ni de las hojas muertas. De nuevo quedó abatido. Se sentía verdaderamente avergonzado por su estupidez mientras pensaba: “Desde luego este chico es bien raro...se sabe unas cosas muy extrañas...ahora va y me dice que dónde le lleven las piernas.” Volvió con su maestro y el maestro le dijo: -¡Te había dicho que no hablaras con esa gente! Son peligrosos, lo sabemos desde hace siglos. Pero ahora hay que hacer algo. Mañana vuelve a preguntarle a dónde va, y cuando te diga: “A dónde me lleven mis piernas”, tú dile: “Y si no tuvieras piernas?. De un modo u otro hay que callarle la boca.
Y así, al día siguiente, el chico le preguntó al otro:
-¿A dónde vas? – y aguardó la respuesta.
Y el otro chico dijo: Voy al mercado, a comprar verduras. Moraleja: normalmente, la humanidad funciona basándose en el pasado...y la vida sigue cambiando. La vida no tiene ninguna obligación de ajustarse a nuestras conclusiones. Por eso la vida es tan desconcertante, sobre todo para las personas que tienen preparadas todas la respuestas. Pero la vida nunca plantea las mismas preguntas. Así que debemos intentar no actuar por medio del pasado.

domingo, 12 de octubre de 2008

Todo el mundo tiene un genio adentro al que probablemente ni conoce ni reconoce, dice Michael Gelb

Este hombre, nombrado 'Cerebro del año' en 1999 y quien considera que cada uno tiene un potencial por explotar, será conferencista en Expogestión 2008.
Asegura que muchos pasan la vida sin saber todo lo que son capaces de lograr.
"Genio es alguien que cambia al mundo entero, que hace algo positivo que transforma la vida, y los hay en todos los niveles: Leonardo da Vinci revolucionó el arte en todas las formas, Edison cambió el mundo con el fonógrafo y los genios de hoy pueden mejorar las realidades de sus compañías", afirma Gelb.
Cuando se le pregunta qué se siente haber sido nombrado 'Cerebro del año' en 1999 por el Brain Trust Charity, responde que es una experiencia maravillosa hacer que la gente tome conciencia de lo que puede hacer con su cerebro y su potencial.
El experto en pensamiento empresarial y creativo dice que la palabra genio viene del griego geniere, que significa darle fuerza a algo.
A lo que añade que aunque cada quien tiene su potencial, los padres, el sistema educativo y las compañías son las que ayudan a desarrollarlo.
Él asegura que lo hace a través de sus libros, entre los que se cuentan Cómo pensar como Leonardo da Vinci y Piense como un genio, y sus conferencias.
Por eso, este psicólogo y filósofo se dio a la tarea de entender el proceso creativo de varios personajes que marcaron la historia de la humanidad.
"Tenían que haber revolucionado la forma de ver el mundo y contar con influencia universal. Colón, por ejemplo, enseña la persistencia absoluta, Elizabeth I es aliada en la consulta de empresas por su equilibrio en el uso de poder y Einstein, modelo para solucionar problemas.
"Leonardo es una persona de todos los tiempos que representa el potencial humano", sostiene. Para Gelb, en este último caso, hay siete pasos que permiten definir la genialidad de da Vinci y esos son los que una persona que se cree común y corriente debería poner en práctica para desarrollar su potencial.
Por ejemplo, tener pensamiento independiente, tener aguzada la percepción sensorial , estar abierto al cambio, tener un balance entre arte y ciencia en los dos hemisferios del cerebro, y entre cuerpo y mente para mejorar la energía; contar con una visión holítistica, y ver todo como un sistema con diferentes conexiones.
Balance cuerpo-mente
Pero en uno de los puntos en los que Gelb hace énfasis es en la importancia del equilibrio cuerpo-mente, tal y como se concibe en las culturas orientales, con la práctica de chi kung, meditación, yoga, artes marciales, tai-chi.
Y no es gratuita la recomendación, pues el psicólogo es cinturón negro en Aikido y, precisamente, dice que ese conocimiento le ha llevado a desarrollar el pensamiento estratégico.
"La gente de negocios debe saber mantener ese balance, de lo contrario, lo único que logra es estresarse", recomienda.
"Hay que explotar al máximo el potencial y ser un poco genial para vivir una vida feliz y balanceada en el mundo de hoy".
Ni tanto ni tan poco
Pero, según dice Gelb en el libro sobre da Vinci, desafortunadamente las personas tienden a polarizarse según sus estilos hemisféricos.
"Los que tienen predominio del izquierdo trabajan en el departamento de finanzas de una compañía y se reúnen al lado del café, mirando por encima del hombro a los que trabajan con el derecho, porque piensan que ellos son soñadores y viven con la cabeza en las nubes.
En cambio, estos últimos, se reúnen al lado del agua fría y piensan en las estrechas mentes de los 'contadores'.
Lo cierto es que para el caso, a su juicio, los mejores administradores son los que logran balancear el análisis, la intuición, la seriedad, el juego, la planeación y la improvisación.
Siete principios de Da Vinci, según Gelb
Estos son de acuerdo con el libro Cómo pensar como Leonardo da Vinci:
Curiositá. La actitud de acercarse a la vida con una curiosidad insaciable, la búsqueda continua del aprendizaje.
Dimostrazione. El compromiso de poner a prueba el conocimiento, a través de la experiencia, la persistencia y la disposición a aprender de los errores.
Sensazione. El continuo refinamiento de los sentidos, especialmente de la vista, como medio para animar la experiencia.
Sfumato. ( esfumarse). La voluntad de aceptar la ambigüedad, la paradoja y la incertidumbre.
Arte/Scienza. El desarrollo del equilibrio entre la ciencia y el arte, la lógica y la imaginación. Pensar con todo el cerebro.
Corporalita. El cultivo de la gracia, la ambidestreza, la condición física y el porte.
Connessione. El reconocimiento de la interconexión de todas las cosas.
El ideal: genialidad e innovación
La genialidad está ligada a la innovación, según Michael Gelb, quien define esta última como la creación de un nuevo valor para el consumidor en el mercado.
"Ejemplos hay varios y marcas muchas: con el iPhone, se le dio valor a una tecnología existente; las subastas por eBay tienen un valor agregado y los computadores Dell, pueden ser como otros, pero son más accesibles y los mandan a la casa".
Para lograr resultados, el experto enfatiza en que hay que hacer desde un compromiso con la empresa hasta poner en práctica pequeños pasos que permitan continuar con el proceso.
Precisamente cita su libro 'Innovando como Edison', en que esboza cinco competencias claves que hay que tener.
Por ejemplo, estado mental para solucionar problemas, pensamiento caleidoscópico, pensamiento creativo y compromiso de todo el espectro (balance entre foco-relajación, estar serio y sonreír).También es necesario el mastermind o colaboración de todo el equipo de trabajo para lograr resultados extraordinarios y supercreación de valor, para poder enfrentar a la competencia.
Inteligencia
El ambiente también tiene que ver con el desarrollo de la genialidad y de la creatividad. Para Gelb, es claro que no son tan buenos los resultados de un empleado que trabaja en espacios aislados, mirando solo la pantalla del computador.
Lo peor es que la mayoría de la gente ha crecido con la idea del tradicional cociente intelectual, que hoy parece estar revaluado desde muchos aspectos.
Fuente:Portafolio.com

viernes, 10 de octubre de 2008

Seminario Aiki -Zen

Este sabado 11 de Octubre de 16:00 a 19:00 Hrs, se realizara un nuevo seminario de aikido en el Dojo Central ubicado en calle Arcadia #1359, metro el Llano.

VALOR DEL SEMINARIO: $4.000.-
Consultas al fono 823 28 91, también a contacto@aikido.cl

jueves, 9 de octubre de 2008

Aspectos importantes de la practica

1. Espalda recta, cuerpo relajado y la mente en calma.
2. Expansión y contracción, duro y suave (fuerte y vacío).
3. Ser enérgico y concentrar el Ki en el Hara.
4. Coordinar los movimientos y mezclar lo interno y lo externo.
5. Calma y acción.
6. Ser firme y correcto, ser constante

1. Espalda recta, cuerpo relajado y la mente en calma
La columna vertebral soporta el peso del cuerpo, por lo que debe mantenerse recta con naturalidad. La cabeza debe mantenerse erguida, el cuello relajado y la barbilla ligeramente metida hacia adentro, como si tuviésemos la cabeza levantada con una cuerda. No se debe curvar ni ladear la espalda para evitar tensiones musculares sobre el tronco que nos impedirían respirar con normalidad y mover los brazos libremente.. Procurándonos una visión más clara de cuanto nos rodea. ¡Espalda recta, piernas flexionadas, mirada al frente! Sin importar el tipo de movimiento que efectuemos.
El cuerpo debe de estar relajado para que las posturas sean naturales y todas las partes del cuerpo puedan moverse libremente. El Aikido nos enseña a relajar las diferentes partes de nuestro cuerpo. Un cuerpo relajado facilita la concentración en la respiración y en el movimiento, posibilitando unos movimientos fluidos y continuados. Evitar la falta de energía y flacidez
Hay que estar tranquilo durante la practica, eliminar los pensamientos que distraigan nuestra atención y concentrarse en los detalles de la técnica. Una mente en calma nos ayuda a interiorizar nuestras acciones.
"El cuerpo va donde llega el espíritu".

2. Expansión y contracción, duro y suave (fuerte y vacío)
La expansión y la contracción son las manifestaciones externas de la acción del espíritu interno ( en este caso concreto, del Hara. Todos los movimientos que parten del Centro hacia el exterior, como la extensión o la elevación pertenecen a la expansión y todos los movimientos que van hacia el Centro, tales como la flexión o la caída pertenecen a la contracción.
Todos los movimientos finalizados ( técnicas) son fuertes, pero mientras se están ejecutando son vacíos.-Ej. cuando ejecutamos una técnica en ura ( Ikkio Ura), mientras estamos pivotando estamos vacíos pero al finalizar la ejecución estamos fuertes.- Cuando nos concentramos en la mano derecha, esta es fuerte y la izquierda vacía.-
Expansión y contracción, duro y suave se manifiestan en todas las técnicas, mezclándose y cambiando entre si armoniosamente, sin embargo cuando se trata de una proyección (nage) dureza y suavidad deben ejecutarse con gran velocidad.
Esta mezcla, debe volver a mezclarse una vez mas con otro agente no menos importante que es la respiración. Por lo general un movimiento de expansión va acompañado de una inspiración y un movimiento de contracción va unido a una expiración. ¡Armonizar movimiento y respiración!

3. Ser enérgico y concentrar el Ki en el Hara
Los movimientos deben ser enérgicos y estables, debemos trabajar con energía y hacer funcionar la vitalidad (Ki) a través de nuestro cuerpo para ejecutar las técnicas con elegancia y armonía de movimientos. Los gestos deben ser relajados pero llenos de vigor, como si la fuerza interior estuviese a punto de explotar en cualquier momento. Para que esto ocurra debemos concentrar el Ki en el Hara o lo que es lo mismo, debemos estar concentrados en hundir la vitalidad en el Hara para obtener una sensación de plenitud en esta parte del cuerpo. Hay que integrar el movimiento del uke y el nuestro en el centro (Hara) y desde aquí expulsarlo con convicción, para obtener un resultado optimo y satisfactorio para ambos.
Solo de esta manera obtendremos una postura fuerte y equilibrada, evitando el desequilibrio..

4. Coordinar los movimientos y mezclar lo interno y lo externo
Un solo movimiento mueve todo el cuerpo. El Aikido al ser un Arte interno y un entrenamiento físico dinámico pensado para el hombre ( sin imitaciones de animales como en otros estilos Budo) exige que todas las partes del cuerpo estén en perfecta armonía, unificando los movimientos de espalda, cadera, brazos y piernas. Cuando una técnica a finalizado, debemos estar perfectamente posicionados, manos y pies, espalda, cadera y ojos deben acabar de forma precisa, en el mismo momento Hay que centrarse en coordinar los movimientos.
.Pero, no basta con coordinar los movimientos solo en apariencia, se debe prestar especial atención al aspecto interno y dirigir los movimientos corporales durante la ejecución de una técnica para mezclar lo interno y lo externo en uno solo. El principiante debe preocuparse de imitar la técnica, pero una vez adquirido un cierto dominio de esta, hay que dirigir la atención hacia el interior y buscar el flujo de energía vital para conducir cualquier movimiento desde el interior hacia el exterior, facilitando la acción.
"Sin movimiento interior no hay acción exterior”. Mezclando lo interno y lo externo podremos alcanzar una coordinación perfecta y entenderemos mejor la unidad existente en la mayoría de técnicas de Aikido.

5. Calma y acción
Nuestro espíritu necesita calma para vencer correctamente. No podemos dejarnos arrastrar por iras ni miedos infundados que solo son fruto de nuestra imaginación y que nos impedirán ver y valorar la realidad en su justa medida. Hemos de aprender a entrenar sin intención, con calma y tranquilidad, sin prisas..
Entrenar con lentitud puede ayudarnos a tener una buena base, entender y corregir los movimientos con precisión, mejorar nuestro equilibrio y potenciar nuestra fuerza interior. Pero debemos mantenernos enérgicos y concentrándonos en todo momento desde el principio hasta el final.
Si conseguimos aplicar una técnica con eficacia a una velocidad lenta, en el momento que deseemos podremos acelerarla obteniendo unos resultados realmente devastadores y del todo satisfactorios. De esta manera, damos un mayor sentido a la practica y nuestro nivel técnico mejorara con total seguridad.
Calma y acción van unidos a lento y rápido, interno y externo.

6. Ser firme y correcto, ser constante
La función del entrenamiento en Aikido es sobre todo la de mejorar nuestra salud ( física y mental) y la de fomentar grandes valores en sus practicantes, tales como el respeto y el amor al prójimo.
El Aikidoka debe cultivarse para ser una persona firme y correcta en todos los aspectos de la vida. En el respeto al maestro y en el respeto por sus compañeros. Así mismo debe entrenarse duramente y ser constante en la practica del Aikido para mejorar su salud. Lo más importante es la constancia, si no se persevera, no se llegara a dominar el Arte. Únicamente con una practica y continuada se podrá entender la sutileza y la profundidad de este maravilloso Budo y llegar a obtener auténticos beneficios para nosotros, tanto físicos como mentales y morales.

"Habiendo practicado diez mil veces, lo maravilloso se manifestara por sí mismo". Prov. Chino
L.N. Macua. Aikido Satori.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Aikido: El arte marcial más misterioso del budo

Por
Earl R. Corbett

Mientras que el Judo es conocidos en todos los países de la tierra, mientras que el karate y sus congéneres (tae kwon do, kung fu, vietvodao, Boxeo Thai, Full contact, etc..) son ampliamente conocidos como el Judo, el arte marcial “Aikido” pasa desapercibido entre las multitudes de practicantes de artes marciales. No digo que el Aikido no sea practicado, pero si afirmo que el Aikido no es “comprendido”, no es “entendido” y es el arte marcial más formidable de todos los tiempos. Estas son unas palabras extraídas de la obra de Jay Gluck, “Zen Combat” (Ballantine Books): “Los músculosos policías americanos militares se mostraron llenos de incredulidad cuando oyeron mí descripción de las proezas físicas del hombrecillo viejo, así que ascendimos en el ascensor y conduje al techo plano del edificio donde fue formado un gimnasio, para que pudieran derribarlo. Pero él, pasando en medio de ellos, siguió su camino riendo.” “...El viejo hombrecillo era el maestro Ueshiba, de alrededor de 85 años de edad y nos 39 kilos en su cuerpo de 1,47 m. Tiene la barba blanca, rala y sedosa de un anciano venerable salido de una pintura Ming, y una incesante sonrisa de niño que es contagiosa. Ellos eran cinco policías militares de los USA, de la Cia. 825ª estacionada en Tokio, que me fueron presentados para una demostración. Su peso sumado era de más de 455 kilos. Todos habían estudiado judo o karate, y en varías ejecu-ciones repetidas del ataque tuvieron la ayuda de media docena de cinturones negros japoneses de judo y karate y de kendoistas armados con sables de roble. Nadie tocó al viejo, hasta que él mismo permitió que varios lo sujetaran colectivamente en la forma que quisieran, y luego escapó de sus manos, y los derribó a todos simultáneamente. Tomamos películas de gran velocidad, a 49,5 m. por segundo, e hicimos amplificaciones
Como estaba seguro que sucedería, las copias no mostraron nada más que un anciano sonriente que se movía sin preocupación en medio de soldados atacantes que, al parecer, no tenían noción de la existencia del viejo... indicación que Ueshiba estaba moviéndose en un plano de tiempo diferente,...”
La interesante y espectacular obra del escrito Jay Gluck continúa describiendo durante muchas hojas más, las increíbles facetas del arte Aikido. Yo recomiendo la lectura de esta obra a todos aquello amantes verdaderos de las artes marciales.
Pero esta narración al igual que muchísimas otras de cientos de personas que podrían hablar del gran maestro Ueshiba nos expresan solamente una etapa final, una suprema habilidad de un arte y de un hombre que llegó a las más alta expresión de un arte marcial del auténtico Budo.
He titulado este artículo el arte marcial más misterioso, porque realmente hay mucho que decir y explicar detrás del Aikido y de su fundador “O’Sensei Morihei Ueshiba”.
Han pasado 34 años desde que el Aikido llegó a Occidente, al estado de Hawai. Las primeras prácticas tuvieron lugar en el verano de 1953 sobre la hierba de un parking del restaurante Rainbow Garden. Se comenzaron con diez estudiantes y el Aikido, al igual que otras artes marciales, creció rápidamente en la isla de Oahu. Hawai fue el único lugar del extranjero, es decir fuera de Japón que el gran maestro se dignó a visitar. Nunca más fue a otro país del mundo a mostrar su arte. Su hijo y sus discípulos lo hicieron por él.
El Aikido es un misterioso, secreto, esotérico, “raro”, o diferente arte. Su fundador fue un hombre muy “diferente” a los demás de su generación. Y su maestro, el maestro Takeda Sogaku todavía, me atrevo a decir, fue aún más “sorprendente” y “raro” que el maestro Ueshiba.
Para aquellos que piensen que exagero no tengo que dar más que algunos ejemplos. Con el maestro Takeda Sogaku, además de haber estudiado el maestro Ueshiba –fundador del Aikido-, también estudiaron: Saigo Shiro ( cofundador del Kodokan con J. Kano), Yong Sul Choi (fundador del Hapkido coreano), Doshin So (fundador del Shorinji Kenpo), Ryuho Okuyama (fundador del Hakkory Ju jutsyu) y aún podría seguir con una larga lista más de los más famosos artistas marciales que siguieron las enseñanzas del mismo maestro que tuvo M. Ueshiba.
Pero Ueshiba aunque siempre siguió a su maestro Takeda Sogaku, aún después de haber fundado el Aikido, y aún lo invitó hasta su muerte al dojo de Aikido de Tokio, realizó unos grandes cambios desde el Aikijujutsu de Takeda hasta su propio Aikido.
Algunos dicen: “Aikido es Aikijujutsu sin violencia y con religión.” Hasta cierto punto es real y hasta cierto punto es completamente falso. El Aikido se compone lógicamente de una base que Ueshiba heredó de Takeda, y elimina la violencia en las técnicas y tiene una gran influencia de sentido espiritual y religioso que emana de su fundador, pero ello no significa tomar una tijeras y “cortar” la técnica del estilo que acaba con violencia y “pegar” una dosis de “espiritualidad y de misticismo”. No es así de fácil. Existe una evolución dura, sacrificada, con compromiso, con estudio, con entrega, con horas de quemar el cuerpo y la mente en la búsqueda de un ideal de entrega al arte y a la humanidad. El seguir al líder de la religión Omotokyo (Onisaburo) marcó a Ueshiba. Su compresión del arte marcial por lo tanto es diferente a la de cualquier otro hombre. Los años que Ueshiba gasta en su compromiso religioso, fuera correcto o erróneo, le dejan huella en su corazón y en sus técnicas.
Desde un poderoso arte de combate antiguo cono el arte de la espada, desde el poderoso Aiki ju jutsu, Ueshiba evoluciona hacia un nuevo arte, hacia su propia técnica, con su propia filosofía y mensaje. Del antiguo y sofisticado arte de combate del Aiki jujutsu, compuesto de 2.804 técnicas, al sofisticado arte blando de O’sensei Ueshiba hay un gran camino que muy pocos conocen, por ello el Aikido de nuestros días no es aún vivido, sentido y practicado por los hombres.
Si, la historia de Aiki jujutsu y del Aikido es un misterio, y la historia comienza con las mismas características que rodean a estos dos estilos. Hacia 1915 Morihei es presentado, por un periodista –no una presentación oficial, sino casual- al gran maestro de las artes del Aiki “Takeda Sogaku”. Takeda, de clase alta, seguía con la tradición de solamente aceptar estudiantes de alto rango. Ricos, gobernantes, militares, almirantes, dirigentes. Ueshiba era de un nivel social mucho más bajo. ¿Qué le dijo Ueshiba a Takeda? ¿Qué vio Takeda en aquel hombre, para aceptarlo y convertirlo en su principal alumno? ¿Qué ocurrió en aquella posada de Engaru en el año 1915?.
Hoy, muchos Aikidocas, desconocen la mayoría de secretos, historia, misterios y anécdotas de su arte. Es una lástima. Otros artistas marciales juzgan a priori al Aikido. Debajo de los tipos con falda negra hay una de las artes más sofisticadas de la humanidad.
Pero el gran misterio del Aikido reside en el corazón. Si el corazón está sucio no se progresa en el arte. Debe de unirse al movimiento técnico el movimiento del corazón limpio, del corazón liberado de odios, venganzas, rencillas, egoísmos y malos deseos. Ello queda expresado en el verso y caligrafía del maestro de Aikido Shirata Rinjiro: “Aquellos que desean aprender Aikido, primero deben estudiar su espíritu; si su corazón no es verdadero, El Camino nunca será alcanzado”.
“El Budoca” Extra. Diciembre 1987 nº156. pp.31-32

jueves, 25 de septiembre de 2008

Competir

Lasiguiente es una reflexión sobre el aspecto competitivo de Aikido. Haceya varias décadas, cuando O'Sensei aún vivía se produjo el primer cismaen el mundo del Aikido. Sensei TOMIKI, Kenji optó por apartarse deAikikai ante la continua negativa de O'Sensei para convertir Aikido enun deporte de competencia. Las escuelas que se derivaron de ello sedenominaron TOMIKI RYU, pero han habido otras escuelas que adoptaronuna modalidad competitiva. Actualmente muchas de estas escuelas estánabandonando la competencia.
No es sobre estas escuelas deportivasque quiero hablar ahora sino del verdadero sentido de la competencia entodo Budo. En su sentido original la competencia tenia por objetivo elsalvar la vida, O'Sensei decía que en Aikido no hay competencia(deportiva) porque en la vida real el trofeo que uno obtiene es lapropia vida (ser derrotado es morir o resultar gravemente lesionado). Apropósito hay una historia de un legendario guerrero invencible al quele preguntaron el porqué no había sido derrotado nunca, a lo que élrespondió -Sólo peleo cuando sé que voy a ganar, de lo contrario buscoalgún pretexto para evitar el combate-, esta historia nos muestra cuánserios eran estos enfrentamientos.
Quienes practicamos Aikido notenemos frecuentemente la oportunidad de comprobar nuestras habilidadesen un combate real para demostrar que tan buenos somos, seríamos unostontos si buscásemos pelea en todo momento y sin embargo no debemoshuir ante cualquier problema como cobardes, pero tampoco debemos seraudaces al punto de la torpeza.
Hemos visto ya que la competencia noes para derrotar a alguien más sino para vencerse a uno mismo; eloponente es antes que nada, desde esta perspectiva, un indicador de quetan buenos somos. Siempre he admirado a las personas que practicandeportes, porque en una competencia de ese tipo no sólo se tienen quedemostrar habilidades físicas y técnicas sino además psicológicas y decarácter. En un torneo hay que lidiar contra los adversarios y contrael aspecto personal de cada deportista (estrés, ansiedad, depresión,etc.).
Mucha gente no practica Aikido porque ''no hay un clímax, nohay vencedores, no hay victorias, no hay motivación'', en opinión deSensei Saotome esta es una opinión errada. En primer lugar en Aikidocomo en Iaido y Kyudo los practicantes se enfrentan con problemas nomenos complejos que los de los deportistas se debe poner mucho énfasisen la cooperación y la concentración en lo que uno hace, esto en granmedida por la peligrosidad de usar técnicas peligrosas (Aikido trabajabásicamente con manipulación de articulaciones), armas cortantes otécnicas de asfixia (como Judo) y flechas incluso. Es por ello quetambién se hace mucho énfasis en las formas de cortesía, para mantenerla seguridad. En segundo lugar porque en toda arte marcial la victoriamás importante es ''AGATSU'' la victoria sobre uno mismo.
Finalmentelos dejo con un pensamiento de O'Sensei que podría ser aplicado a todoBudo: En Aikido no es importante derrotar a otros sino derrotar lanegatividad que habita en nuestros corazones.....
Fuente:Aikidokai,traducción por S Lopez

martes, 23 de septiembre de 2008

Fundamentos y estrategía Aiki

Voy a exponer estos principios, siempre desde el punto de vista del Aikido como Arte Marcial. Según el Maestro Kitaura todos los estudiantes deben entrenar según su edad y condición, así, un joven de 20 años no debe entrenar como una persona mayor y viceversa.
Todas las técnicas tienen principios fundamentales que no deben ser descuidados fáciles por el estudiante para la progresión correcta y fresca. Estos principios deben ser una constante. Son los siguientes:
Aiki: espíritu o unificación de la energía (unificar la energía, física y mental)
El Aiki se puede dividir en tres niveles: Tai-no-Sen, Go-no-Sen y Seno-Sen.
Tai-no-Sen: Se encuentra al comenzarla técnica, entrando en el momento preciso desequilibrando y debilitando al adversario.
Go-no-Sen: Será más una habilidad mecánica fruto de una práctica constante, sin fin.
Sen-no-Sen: Es una percepción más que una habilidad técnica. Se alcanza sólo después de mucho entrenamiento en un camino desinteresado (sin ánimo de lucro). Es consecuencia de uno habilidad técnica y un espíritu do calidad que nos da pericia y fuerza interna.
No es sólo un espíritu correcto y uno técnica poderosa, sino el retorno al estado inicial, la maestría en la técnica aumenta considerablemente, la claridad mental se vuelve una prioridad, los ataques son rechazados lo antes posible con gran habilidad actuando con benevolencia y compasión. Con esto el círculo se cierra.
Kokyu: respiración limpia (inspirar y espirar)
Significa acción de respirar inspirar-retener y espirar.
Inspirar: se respiro con el estómago, si lo hacemos únicamente con la pare superior de los pulmones, los hombros ascenderán y si lo hacemos muy profundamente los pulmones se tensan y los movimientos se vuelven más lentos.
Retener: se concentra la energía en el Hara.
Espirar: tensamos el Hara. Cuando nos sorprenden nos arrostra la respiración, al espirar nos volvemos mas calmados y podemos liberar la energía retenida anteriormente.
Un ataque será más efectivo cuando el adversario está a punto de espirar, ya que su estado mental puede ser roto por su incapacidad para inspirar. Esto rompo su ritmo, haciéndolo vulnerable.
Inspirar es Yin (In) y espirar es Yang (Yo). Uno respiración limpia nos lleva a una buena salud y a un buen estado mental.
Kuzushi: romper el equilibrio de un adversario (expulsar a otro ser)
Está relacionado con el círculo, cuadrado y triángulo; nos sirve para romper el equilibrio del adversario creando uno apertura (Tsukí) en la que toda nuestra técnica y fuerza pueden ser aplicadas. El punto crítico es uno pequeña fracción de tiempo. Nuestra técnica puede fracasar sin un buen Kuzushi.
Ma-ai: distancia entre adversarios (unificando el espacio)
El Ma-ai es una distancia que nos une, no que separa, el concepto de distancia es similar al de la esgrima. La distancia exacta varia según el individuo.
Originalmente fue concebido para situaciones en las que el adversario portaba una espada haciéndole creer que estaba cómodo en su distancia, cuando en realidad la distancia era similar y no tenía ninguno ventaja. El estudio del Ma-ai es de vital importancia.
Metsuke: fijando los ojos (golpear con los ojos)
Se trata de localizar los ojos para no ser atropado por el ataque del oponente. Metsuke nos interioriza y ayuda a percibir los ataques antes de su comienzo. Una situación de peligro puede ser rechazada con un buen Metsuke. Sakaku Takeda decía “el primer golpe se da con los ojos”. El Maestro Ueshiba podía reflejar gran ternura o profundo terror en sus oponentes con su poderoso Metsuke.
Zanshin: permaneciendo atento al final de la técnica (espíritu restante)
Es un término agresivo. Zanshin debe de actuar como un radar entre nosotros y el Uke al final de cada técnica, puede parecer un momento de relajación pero debe ser la continuación de nuestro ultima acción. Una falta de Zanshin al finalizar una técnica correcta pude abrir en nosotros un Tsuki, aprovechada por el adversario para contraatacar
Agradezco a Sifu X. Zhang las
explicaciones de estos conceptos.
L. Núñez Macua
“El Budoca” Monográfico sobre Aikido

domingo, 21 de septiembre de 2008